Vecinos silvestres en el Gran San Salvador


Mapaches, boas constrictor y tacuazines son especies silvestres que se han adaptado a la vida en las ciudades. Buscan suplir sus necesidades básicas de alimento y refugio y en la metrópoli capitalina encuentran estas condiciones con facilidad.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ha identificado que estas tres especies silvestres son las que tienen más presencia en el Gran San Salvador.
Los datos evidencian que en lo que va de 2019 el MARN ha recibido un total de 187 de las referidas especies; de las cuales 79 tacuazines, 61 mapaches y 47 boas constrictor.
Según explicó Pablo Vásquez Badilla, encargado de vida silvestre de la Oficina Subregional de San José del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), del Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica, las poblaciones de fauna silvestre van a crecer dependiendo del recurso que les proporcionemos.
Para los mapaches, los desechos orgánicos y el alimento para mascotas son banquetes abiertos.
“Algunas personas creen que alimentando a estas especies les está haciendo un bien,  cuando en realidad es la causa de la presencia y permanencia de grupos de estos individuos”, dijo el especialista costarricense.
En cuanto al refugio, ocurre algo similar. Una infraestructura con mal mantenimiento, como un cielo falso con huecos para ingresar, por ejemplo, “resultan ser hoteles cinco estrellas gratuitos para ellos”, comentó Vásquez.
Destacó que el conocimiento, la sensibilización y las buenas prácticas  ambientales son claves para poder convivir sin hacer daño a la fauna silvestre.
El especialista compartió experiencias de programas y acciones implementadas en su país con personal técnico del MARN, de la División de Medio Ambiente de la Policía Nacional Civil y del Cuerpo de Bomberos en el “Taller de convivencia con la fauna urbana El Salvador”.
En el encuentro también se diálogo sobre el marco regulatorio nacional y casos clínicos de estas especies, que llegan con pulgas, garrapatas, ácaros y virus a la clínica veterinaria del Ministerio.
El taller fue organizado por el MARN con el apoyo de Humane Society International (HSI), como parte de la alianza para desarrollar acciones en pro de la conservación y bienestar de la fauna silvestre.