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Se trata de tres zorros grises que ayer fueron puestos en libertad, luego de permanecer en rehabilitación durante cuatro meses. Su liberación fue en un bosque nacional que, por precaución, no revelaremos su nombre.
 
 
Vaya, voy”, dice el guardarrecursos agachado junto a la jaula que está por abrir. Se levanta de una vez y se aleja hacia la parte trasera, mientras por la puerta asoma la cabeza una zorra gris olfateando el lugar que de ahora en adelante será su hogar y, en cuestión de segundos, emprende su rápida huída hacia el bosque. Pero recorridos unos pocos metros, se detiene brevemente como alentando a sus compañeros de viaje a seguirla y continúa su carrera hasta perderse en el bosque.
En la jaula aún quedan dos zorros de la misma especie (Urocyon cinereoargenteus), otra hembra y un macho. La segunda en asomar es la hembra, con la ayuda del guardarrecursos que inclina la jaula para que su salida sea más fácil. Ella no desaprovecha la oportunidad y de una vez se va, únicamente volviendo la mirada hacia el interior de la jaula por unos segundos como indicando al macho que era su turno. Este estaba temeroso de salir.
Una y otra vez regresa a la jaula, parece que no quiere dejar la seguridad de ese espacio, a lo mejor porque le asusta ese mundo desconocido del bosque o aún recuerda el triste momento de meses atrás cuando siendo un cachorro, la mano del hombre que les privó su libertad.2016-05-18 16.56.33
Al poco rato asoma tímidamente, olfateando el marco de la puerta. Saca sus patas delanteras y continúa el reconocimiento estirando su cuerpo lo más que puede e identifica las dos rutas tomadas por sus compañeras. Se toma su tiempo analizando el panorama y vuelve a meterse a la jaula.
Nuevamente le inclinan la jaula y sale de un brinco corriendo, mientras otro técnico que participa en la liberación cierra la puerta para que el zorro no decida volver. El zorro se interna en el bosque en dirección similar a la de la segunda zorra.
Estos tres ejemplares fueron decomisados por la Policía Nacional Civil en marzo en Los Cóbanos, Sonsonate, y entregados al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales siendo apenas unos cachorros lactantes que necesitaban cuidados y atención veterinaria por su deteriorado estado de salud.
Al momento de ser recibidos sufrían desnutrición y deshidratación. Tras una evaluación y coordinación con el Centro de Resguardo de LaGeo, en Berlín, Usulután, fueron asistidos y permanecieron en cuarentena por un periodo de cuatro meses, tiempo en el que aprendieron a cazar y a valerse por sí mismos.
Ahora ya fueron liberados y gozan de vivir dentro de un Área Natural Protegida en el occidente del país.
La Ley de Conservación de Vida Silvestre en su artículo 27 califica como infracción grave poseer especies de la vida silvestre en peligro o amenazadas de extinción, extraídas de su hábitat original y sin el permiso correspondiente. De acuerdo con la Ley, la única entidad facultada para extender los permisos de tenencia de vida silvestre es el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.2016-05-18 09.34.24