Surfistas se unen a la Ruta de la Tortuga Marina


Surfistas, olas y tortugas marinas. Hoy la playa El Sunzal, en La Libertad fue el escenario de un acto simbólico de preservación de la fauna marina. Por un momento, los protagonistas del torneo mundial de Surf City El Salvador ISA World SUP & Paddleboard fueron las diminutas tortuguitas golfinas que fueron colocadas sobre la arena.

Ninguna usaba tabla, pero parecía una competencia de aletas que a su paso dejaba una huella en la arena,  un efecto visual similar a la que dejan los surfistas al momento de bracear para alcanzar la primera ola. 

La liberación fue organizada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, liderado por el ministro Fernando López y el viceministro Alex Hasbún con el apoyo de la ministra de Turismo, Morena Valdez, quienes explicaron a los surfistas de diferentes partes del mundo, en qué consiste la “Ruta de la Tortuga Marina”, una iniciativa que busca crear conciencia sobre la conservación de estas especies y apoyar a las microeconomías locales de la zona costera.

La ruta incluye a los 25 viveros de incubación ubicados en igual cantidad de playas a lo largo de los 300 kilómetros de costa, donde los turistas podrán visitar el lugar mediante la cancelación de un costo simbólico que les permitirá además de conocer el trabajo que ahí se desarrolla, recibir una charla sobre la importancia de las tortugas marinas y liberar neonatos en la playa. También se podrán realizar recorridos guiados de avistamiento de desove. 

Las playas de El Salvador son los lugares favoritos de las tortugas marinas para depositar sus huevos. De las siete especies de estos quelonios que existen en el mundo, cuatro de ellas anidan en nuestra costa: baule, prieta, golfina y carey.

Estas tortugas viajan cientos de kilómetros en el océano solo para anidar en nuestras playas, pero la responsabilidad va más allá del país, ya que del Pacífico Oriental la gran mayoría de tortugas carey anida en El Salvador y Nicaragua, de ahí que su protección y conservación es una responsabilidad regional.

Desde febrero de 2009, el MARN prohibió de forma permanente la extracción, el comercio y el consumo de huevos de tortuga, extracción y venta de carne, sangre, huevos y caparazones de tortuga, fragmentos y todo producto elaborado a partir del caparazón.