Dos familias ya habían tomado posesión de las viviendas. Ellos aseguran que una persona identificada como “Cristian”, les cobró 10 dólares a cambio de otorgar las “parcelas” contiguas al muro de la ex fábrica Baterías de El Salvador (BAES).

Nueve viviendas de lámina y madera que fueron construidas a la par del muro perimetral de la ex fábrica Baterías de El Salvador (BAES), en Sitio del Niño, fueron retiradas ayer por ubicarse en la zona declarada bajo Emergencia Ambiental por contaminación por plomo en el cantón Sitio del Niño.

Las viviendas que variaban entre tres y cuatro metros cuadrados, fueron construidas contiguo al muro del sector poniente de la ex fábrica, justo donde colindan las dos bodegas donde se almacenan las 40 mil toneladas de ceniza contaminada con plomo.

El retiro fue realizado por personal de la alcaldía de San Juan Opico bajo la supervisión de técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), para dar cumplimiento a la orden dictada por el Juzgado Ambiental, que restringió el acceso y uso de las zonas donde los suelos presenten concentraciones de plomo en niveles peligrosos para la salud.

Nery Díaz, técnica de la dirección de Atención Ciudadana Institucional del MARN, comentó que al menos dos familias residían en algunas de las construcciones desde hace cuatro meses. El resto de viviendas aún estaban vacías.

Italo Córdova, Especialista en Materiales Peligrosos del MARN, explicó que en el terreno donde se habían edificado las viviendas se han identificado diferentes parámetros de contaminación que ponen en riesgo la salud, sobre todo la de los niños, quienes por lo general tiene más contacto con el suelo.

Las recomendaciones del personal de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (US EPA) consideran que los valores de contaminación por plomo en suelo superiores de 400 partes por millón representan un alto riesgo a la salud y dichas zonas no son aptas para habitar o cultivar.

Los diferentes muestreos realizados por el MARN en el terreno donde fueron construidas las viviendas indica valores entre los 18 mil 600 y 230 mil partes por millón de plomo en suelo, una cantidad muy superior a los límites de seguridad recomendados.

“De manera irresponsable y maliciosa, trajeron a las familias a los espacios para que puedan ocuparlos. Hemos dado el acompañamiento y esperamos que no se siga utilizando el terreno baldío para construir viviendas, eso arriesga la vida de las personas”, comentó la técnica Nery Díaz.

María Graciela Rodas, una de las habitantes del asentamiento, explicó que una persona identificada únicamente como Cristian cobrada dinero en efectivo a las familias a cambio de “otorgar” las parcelas. “10 dólares pedía, para fondos para reuniones o salidas que hace en otros proyectos. Él decía que era una colaboración”, explicó la señora que fue reubicada por la municipalidad.

Dicha persona no cuenta con permisos ni autorización de ninguna institución gubernamental para ceder terrenos o permitir la construcción de viviendas.