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La Estrategia Nacional de Recursos Hídricos 2013 se ha estructurado alrededor de tres ejes fundamentales: agua para la vida, agua y economía, agua y territorio. Estos tres ejes estrechamente vinculados entre sí, expresan tres miradas a la problemática hídrica: desde la gente y los ecosistemas, desde la economía y sus requerimientos de agua y desde el territorio, incluyendo la dimensión transfronteriza tan crítica para El Salvador. Dentro de esos ejes se define un conjunto de líneas prioritarias de acción.

Las líneas prioritarias del eje agua para la vida son el derecho al agua potable y saneamiento, seguridad alimentaria y reducción de riesgos.  El eje de agua y economía incluye la agricultura, energía y otros usos.

El tercer eje agua y territorio contempla los ríos y cuencas, protección de sistemas acuíferos, cuencas y acuíferos transfronterizos.

Para describir la problemática hídrica del país, se ha enfatizado en 10 aspectos importantes:

  • Derecho humano al agua potable y el saneamiento.
  • Escasez de agua y desperdicio.
  • Contaminación de ríos.
  • Contaminación y sobreexplotación de acuíferos
  • Cambio de uso de suelo y pérdida de la capacidad de regulación hídrica.
  • Extracción de áridos y alteración de cauces de ríos.
  • Degradación de humedales (lagos, lagunas y esteros).
  • Impactos de la variabilidad climática: sequías, inundaciones y deslizamientos.
  • Adaptación al cambio climático.
  • Cuencas y acuíferos transfronterizos.

El Salvador todavía tiene un largo trecho que recorrer para lograr la seguridad hídrica, de ahí que la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos ofrece una hoja de ruta para avanzar hacia ella.