Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes (PREP)


El 7 de de Mayo de 2012, el MARN lanzó oficialmente el Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes (PREP), el cual se presenta como un “programa bandera” con el que se pretende enfrentar, en forma planificada y agresiva, el severo deterioro de los ecosistemas y la pérdida de servicios ecosistémicos claves, que hacen que El Salvador muestre una alta vulnerabilidad ambiental y social ante una amenaza climática creciente. El Programa cumple con las condiciones Costo-Beneficio, y adopta un enfoque innovador proponiendo una intervención integral de los paisajes y territorios continuos, abordando tres componentes estratégicos: el desarrollo de una agricultura resiliente al clima y amigable con la biodiversidad; la restauración y conservación inclusiva de ecosistemas críticos, y el desarrollo sinérgico de la infraestructura física y la infraestructura natural.

+ Agricultura resiliente al clima y amigable con la biodiversidad

Reconociendo que las actividades agropecuarias representan el principal uso del suelo del país, esta componente busca iniciar la transición de una agricultura basada fuertemente en prácticas del “suelo limpio”, quema y uso intensivo de agroquímicos que contaminan el suelo y fuentes de agua y destruyen la biodiversidad, hacia una agricultura y actividad pecuaria más limpia y más resistente a la amenaza climática. Mediante la expansión masiva de la agro-forestería y de las prácticas de agricultura sostenible, se espera recuperar suelo y vegetación, mitigar el cambio climático mediante la captura de CO2 y fijación de carbono en el suelo y la vegetación, mejorar la regulación hídrica, reducir el uso de agroquímicos, y mejorar las condiciones para conservar la diversidad biológica a los tres niveles jerárquicos: genes, especies y ecosistemas.

+ Desarrollo sinérgico de la infraestructura física y la infraestructura natural

La infraestructura física en El Salvador, particularmente la infraestructura vial, es muy vulnerable a la variabilidad climática y ha sido fuertemente impactada por el aumento de la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos. Nuevos parámetros de diseño pueden reducir esa vulnerabilidad, pero elevan significativamente sus costos, por lo que combinar las inversiones en infraestructura física con inversiones dirigidas a desarrollar infraestructura natural puede ser más costo eficiente. Por ejemplo, la expansión de la agroforestería en las cuencas y recuperación de los bosques de galería, mejorarían la regulación hídrica y contribuiría a proteger puentes y puertos. Además, permitirían restablecer la conectividad ecológica un entorno más favorable para conservar la biodiversidad.

+ Restauración y conservación inclusiva de ecosistemas críticos

La restauración y conservación inclusiva de bosques, manglares y humedales es esencial para sustentar actividades productivas, asegurar los medios de vida de las comunidades locales, conservar la biodiversidad y reducir el riesgo climático. Especial atención merecen los ecosistemas forestales y áreas naturales terrestres, y con alta prioridad los ecosistemas costeros marinos, sobre todo los manglares, con el fin de recuperar su rol de protección contra marejadas y tsunamis, reducir la erosión costera, y fortalecer su funcionalidad como zonas reproductoras de una gama amplia de especies marinas. La restauración y manejo integrado de humedales es vital para mantener la capacidad de almacenamiento de nutrientes y agua, proteger contra crecidas e inundaciones y garantizar los sitios de cría, reproducción y desarrollo de cientos de especies de alto valor proteínico y económico. Un aspecto central que no puede soslayarse es que la restauración y conserción sólo podrá sostenerse en el tiempo y en el territorio si se arraiga en las prácticas locales a través de una gestión inclusiva apoyada en la acción comunitaria y la coordinación efectiva de los gobiernos locales y las institucionales públicas nacionales.
Documento conceptual – PREP.pdf Descargar

Sistema  de monitoreo de avances en restauración de ecosistemas y paisajes en El Salvador

Sobre el Programa de Restauración de Ecosistemas y Paisajes
Sobre el Programa
El Programa Gestión del paisaje y de los recursos para aumentar las reservas de carbono en Centroamérica (REDD+ Landscape) tuvo sus inicios en el 2014, trabaja con fondos del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Obras Públicas y Seguridad Nuclear (BMUB) de la República de Alemania, y es implementado a través de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH.

El programa tiene como objetivo la reconstrucción paisajística de los recursos forestales con el enfoque de REDD+ en América Central. Además, se propone mejorar los servicios ambientales en las tres áreas de intervención en el contexto de la Restauración de Paisajes Forestales (Forest Landscape Restoration). También se espera contribuir con el diseño de nuevas formas de uso de la tierra para la agricultura y el manejo forestal para así aumentar las reservas de carbono.

Contexto
Centroamérica a pesar de contar con una pequeña superficie de la tierra (0.5%) cuenta con una alta biodiversidad mundial (8%) con alto endemismo. La alta biodiversidad de la región, pone en manifiesto la necesidad e interés para implementar acciones de conservación, restauración y manejo sostenible, acciones enfocadas en disminuir la creciente pérdida boscosa que se observa en Centroamérica. Para el 2010 únicamente el 42% de la superficie de la región Centroamericana presentaba cobertura boscosa.

Los efectos cada vez más notorios de los impactos negativos del cambio climático a los medios de vida, principalmente a las poblaciones más vulnerables, aunado a la presión de políticas internacionales, han provocado que el tema de cambio climático y la reducción de emisiones de efecto invernadero, se incorpore en las políticas públicas de cada país.
Tal es el caso del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de El Salvador que incorpora la adaptación al cambio climático dentro de la Política Nacional del Medio Ambiente (PNMA) la cual fue aprobada en el año 2012. La Política establece como objetivo principal revertir la degradación ambiental y reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático, mediante una sociedad y una economía resiliente al cambio climático y baja en carbono.

La vulnerabilidad de la agricultura nacional de la cual dependen importantes segmentos poblacionales, la mayoría de ellos en situación precaria y de pobreza, así como las pérdidas y daños asociados a inadecuadas practicas productivas agropecuarias condujeron al diseño y formulación de experiencias piloto bajo el enfoque de adaptación y reducción de vulnerabilidades productivas y de riesgo a desastres insertas en el Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes (PREP).

En el marco del PREP El Salvador emprendió el desarrollo del modelo de mitigación basada en adaptación, el propósito de este modelo es reducir y capturar emisiones de gases de efecto invernadero en la gestión de los bosques y ampliación de cobertura vegetal a través de sistemas agroforestales; su concepción y objetivos son de responder a necesidades de la población vulnerable y en situación de desigualdad económica, social, genérica y étnica.

En este marco nacional surge el proyecto Gestión de Recursos Naturales y del Paisaje con Enriquecimiento de Reservas de Carbono en Centroamérica (REDD+ Landscape Centroamérica), el cual contribuirá al Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes. El proyecto REDD+ Landscape implementado tiene por objetivo general la reconstrucción paisajística de los recursos forestales. Para la implementación del mismo se seleccionaron dos áreas piloto, caracterizadas por la presencia de ecosistemas críticos con niveles importantes de degradación, pero con las condiciones de gobernanza local favorables para lograr acciones exitosas.

Una de las áreas piloto es el Área de Conservación El Imposible-Barra de Santiago, la cual está conformada por los municipios Apaneca, Tacuba, San Francisco Menéndez, Jujutla, Acajutla, Guaymango y San Pedro Puxtla. Esta área se caracteriza por diferentes tipos de ecosistemas, desde los costero-marinos, como las zonas de manglares, bosques seco tropical, sistemas agroforestales de café y agroecosistemas, principalmente conformados por cultivos de granos básicos (maíz y frijol) y caña de azúcar.

La degradación existente en la zona es ocasionada por una alta presión de actividades agropecuarias sobre los ecosistemas boscosos, el uso no sostenible de recursos naturales y malas prácticas agrícolas que producen erosión, pérdida de la productividad del suelo y aumento de los sedimentos en los cauces de los ríos.

El proyecto en el Área de Conservación tiene como ejes de trabajo la protección, incremento y restauración de los ecosistemas boscosos para asegurar los servicios ecosistémicos, conservar la biodiversidad, y contribuir a la reducción de emisiones de CO2 y el incremento de reservas de carbono. Así como lograr la transformación de los sistemas productivos tradicionales en sistemas agroecológicos o sostenibles que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las poblaciones. El logro de estas metas requiere la participación y compromiso de muchos actores por lo que una planificación estratégica de forma participativa y consensuada es esencial.

Vídeo del Programa: https://vimeo.com/164732013
Para más información puede visitar: www.reddlandscape.org

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5 julio, 2013

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