Los profesionales del clima

Tienen su atención en las imágenes de satélites, marcan la dirección del aire, interpretan datos que para el común solo serían números, rayas, colores, gráficas, estadísticas…la misión de los meteorólogos es tan importante que sus pronósticos pueden movilizar a todo un país.

Hoy, 23 de marzo, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) rinde honor a ese equipo de profesionales y técnicos del clima que trabajan los 365 días del año, para monitorear las 24 horas los fenómenos que suceden dentro de la atmósfera, asociados con el agua, la electricidad, luminosidad y las partículas sólidas.

Este grupo de trabajo integrado por un total de 60 personas, utiliza instrumental que ha sido instalado en el territorio nacional, como las más de 25 estaciones meteorológicas automáticas e instrumental climatológicas, más el apoyo de los observadores que están en cinco puntos de monitoreo que incluyen aeropuertos y la red nacional climatológica.

La meteorología provee información para proponer diferentes ámbitos de actuación en la seguridad aérea, la gestión de riesgos, la planeación y la toma de decisiones en sectores como agricultura, producción eléctrica, salud, turismo, calidad de aire.

Dentro de la red climatológica que monitorea el clima, 19 personas en diferentes puntos del territorio nacional hacen observaciones a las 7:00 a.m., 2:00 p.m. y 9:00 p.m. Esta información es colectada diariamente y es procesada de manera mensual para considerar lo que ha sido el clima en el mes.

En la parte de pronósticos meteorológicos existe una estrecha relación con Protección Civil. El Observatorio Ambiental del MARN es el ente técnico científico del Sistema Nacional de Protección Civil. Cuando hay eventos extraordinarios, emite opinión desde la perspectiva técnica sobre cuál es el futuro que puede ocurrir con ciertos fenómenos de gran magnitud, como huracanes o  depresiones tropicales.

De acuerdo con Pablo Ayala, coordinador de Clima y Agrometeorología del MARN, “el meteorólogo lo que hace es tomar las muestras al aire, a la atmósfera, y extrae de ellas información que es de utilidad para poder diagnosticar qué es lo que en este momento la atmósfera tiene. Vamos dos o tres pasos adelante en el tiempo. El meteorólogo además de estar viviendo el hoy, debe de estar observando y analizando qué es lo que va a pasar en el futuro”, comenta sobre la labor en esta profesión.

Desde la meteorología también se puede contribuir a un proceso legal, para constatar el estado ambiental cuando ocurren algunos eventos trágicos. “Hay un proceso en el cual certificamos cómo estuvo la luminosidad de la luna, cuál fue el estado del tiempo en ese momento, las temperaturas y cualquier otra información que aporte al caso y lo pasamos a los juzgados que lo necesitan”, detalla Ayala.

En cuanto a la agrometeorología, se utilizan como base los pronósticos de lluvia mensual o trimestral y se simula el comportamiento de los cultivos para calcular cuándo debe de sembrarse, en función de que los cultivos sufran menores daños o resulten afectados por sequía. “La agrometeorologia también nos sirve para hacer estudios de campo en todo el territorio nacional sobre el desarrollo de los cultivos en el país”, añade Ayala.

Otra área relacionada es la de calidad del aire, que es la parte de la química troposférica que analiza el comportamiento de los contaminantes que se están manifestando en el aire que respiramos.

Un aporte más de la meteorología es  la colección de datos para verificar el cambio climático. “Hay modelos en el mundo, pero los datos que nosotros tenemos sirven como punto de partida para poder verificar a futuro las expresiones que en el año 2030 puedan existir con lo que estamos ordenando en base de datos en este momento”, explica Ayala.

El MARN es parte de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y contribuye con datos cada hora desde el Centro de Pronóstico Meteorológico a través del sistema mundial de procesamiento de datos y envía observaciones para diferentes fines.

Un día mundial para la meteorología

Cada 23 de marzo se conmemora el Día Meteorológico Mundial, este año lleva por tema Entendiendo las nubes, con el fin de resaltar la enorme importancia que revisten las nubes para el tiempo, el clima y el agua. Las nubes son fundamentales para las observaciones y predicciones del tiempo. Son una de las principales incógnitas del estudio del cambio climático: necesitamos entender mejor cómo afectan las nubes al clima y cómo afectará un clima cambiante a las nubes. Las nubes tienen un papel decisivo en el ciclo del agua y en la estructura de la distribución global de los recursos hídricos.

Este 2017, el Día Meteorológico Mundial marca la publicación de una nueva edición del Atlas Internacional de Nubes, que ha sido objeto de la revisión más minuciosa y ambiciosa de su larga y distinguida historia. El nuevo Atlas de la OMM es un tesoro oculto de cientos de imágenes de nubes, que incluye incluso unos pocos tipos de nubes recientemente clasificados. También incluye fotografías de otros fenómenos meteorológicos como el arcoíris, el halo, los tornados de nieve y el granizo. Por primera vez el Atlas se publica en formato digital y se podrá consultar desde las computadoras y los dispositivos móviles.

El Atlas Internacional de Nubes es la única fuente autorizada y la referencia más exhaustiva para identificar nubes. Es un instrumento de formación esencial para profesionales de la comunidad meteorológica y para quienes trabajan en la industria naviera y de la aviación y tiene una fama legendaria entre los apasionados de las nubes.

El Atlas Internacional de Nubes tiene sus raíces a finales del siglo XIX. Se revisó en diversas ocasiones durante el siglo XX, la última de ellas en 1987, cuando todavía tenía formato de libro impreso, antes de la llegada de Internet.

Los avances en la ciencia, la tecnología y la fotografía impulsaron a la OMM a emprender la ambiciosa y exhaustiva tarea de revisar y actualizar el Atlas con las imágenes aportadas por los meteorólogos, los observadores de nubes y los fotógrafos de todo el mundo.

Puede acceder a este interesante documento a través de este enlace:

Clasificación de las nubes