Lina Pohl: “La sequía podría convertirse en la principal y más desestabilizadora expresión del cambio climático”


Ordos, China 12 de septiembre de 2017. La sequía y los devastadores efectos que genera sobre el ambiente, la economía, el bienestar en general y los esfuerzos que El Salvador está realizando para enfrentar ese fenómeno, fueron los temas que expuso la ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de El Salvador, Lina Pohl, en la Mesa Redonda Ministerial sobre Sequía, en el marco de la Décimo Tercera Sesión de la Conferencia de las Partes que se desarrolla en la ciudad de Ordos, China.

Pohl participó ayer por la tarde como conferencista principal en la Mesa Redonda sobre Sequía, presidida por el director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Erik Solheim y el presidente de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN) Sr. Zhang Xinsheng, y a la cual asistieron varios ministros del mundo.

La representante salvadoreña compartió datos críticos que describen a la sequía como uno de los grandes problemas ambientales que golpean a muchos países a nivel global.

Inició  su exposición con un panorama general en el que destacó la crisis de África oriental, que está experimentando la peor sequía que afectó a la región en 60 años, lo que ha provocado escasez de alimentos y agua, desnutrición aguda y desplazamiento masivo en toda la región. Se calcula que hay al menos 1,5 millones de personas desplazadas y 10 millones de personas que necesitan asistencia alimentaria inmediata como resultado de esta situación.

Luego planteó el caso de El Salvador, donde la sequía ha generado pérdidas en la agricultura por más de $140 millones entre 2014 y 2015. Eventos extremos secos y las altas temperaturas que los acompañan generaron también impactos severos en la salud, en el sector agropecuario y en el medio ambiente, especialmente en un país al borde de alcanzar estrés hídrico.

Pohl mencionó que los escenarios climáticos muestran sequías más intensas, frecuentes y severas que además podrían aumentar la extensión de territorios afectados por ésta, lo que podría tener un mayor impacto en regiones agrícolas y en la seguridad alimentaria.

“Las tendencias climáticas indican menor disponibilidad de agua en la mayor parte del mundo. Esto me lleva a sostener que, junto con la creciente frecuencia y ferocidad de los huracanes, la sequía podría convertirse en la principal y más desestabilizadora expresión del cambio climático, y amenaza para la humanidad en el presente siglo”, explicó.

Centroamérica es afectada severamente por las fuertes sequías, principalmente en la zona comprendida en el Corredor Seco Centroamericano, zona con una superficie de 160 mil kilómetros cuadrados que concentra las principales ciudades y el 90% de la población de los siete países de Centroamérica.

Este panorama obliga, según Pohl, a cuestionarse sobre la efectividad de las medidas que se han estado impulsando. ¿Se ha estado más en medidas incrementales o se está avanzando con estrategias y respuestas transformacionales para abordar el problema? ¿Qué nos falta por hacer? ¿Cuáles son las principales necesidades para avanzar en esta lucha?

En esta búsqueda de una respuesta adecuada, Pohl presentó la experiencia y lecciones aprendidas de El Salvador.

Habló sobre las mejoras en los sistemas de monitoreo e información y el establecimiento de sistemas de alerta temprana, que permiten responder y mitigar los impactos de la sequía como por ejemplo el sistema de Monitoreo de la Sequía Meteorológica y Agrícola, además de las aplicaciones para teléfonos inteligentes disponibles de forma gratuita que permiten a los usuarios visualizar y compartir información en tiempo real.

También informó sobre la coordinación con el Ministerio de Agricultura para planificar siembra, y activar protocolos de respuesta realizando simulaciones periódicas del comportamiento hídrico de los cultivos con base a la lluvia registrada y pronosticada.

Teniendo en cuenta que todos los escenarios apuntan a un aumento de la temperatura promedio y que el Cambio Climático incrementará la frecuencia, gravedad y duración de la Sequía, El Salvador, además de la apuesta al fortalecimiento del Sistema de Información y Monitoreo Climático, ha adoptado una estrategia innovadora con un enfoque holístico que incluyen tres apuestas estratégicas vinculadas:

Primera Apuesta: Adopción de un modelo de intervención en dos momentos: el manejo de la Sequía “Ex-ante” con la preparación proactiva de los sistemas para reducir el riesgo y los impactos antes de que ocurra el fenómeno, donde se incluye acciones de construcción de resiliencia y de fortalecimiento de los sistemas de monitoreo e información agroclimática y los sistemas de alerta temprana; y un segundo momento relacionado con el manejo estratégico de la Sequía “Ex-post” para minimizar los efectos negativos e impactos seguidos a la ocurrencia del fenómeno.

Que incluirá el diseño de un sistema novedoso de seguros y manejo del riesgo aplicable a zonas rurales afectadas por la sequía, vinculados al Sistema de Información Climática, que permita reducir los costos de transacción, proporcione la viabilidad financiera para las aseguradoras del sector privado y que sea accesible a los pequeños agricultores, proporcionándoles una cobertura y atención de pérdidas y daños de sus cosechas por la Sequía.

Segunda Apuesta. En el marco de construcción de resiliencia, El Salvador está implementado el Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, con una meta de restauración de la mitad del territorio del país, y que tiene como uno de sus tres ejes estratégicos la restauración de los suelos degradados, que adopta un modelo de intervención de paisaje que busca potenciar las externalidades positivas y minimizar las externalidades negativas de la actividad agrícola, y que además promueve el estableciendo de sistemas agrícolas más resilientes al Cambio Climático que permitan recuperar la biodiversidad del suelo, incrementar el contenido de materia orgánica del suelo, mejorar su capacidad de retención de humedad, aumentar la infiltración y recuperar otros servicios ecosistémicos críticos.

Tercera Apuesta. Promover una nueva forma de hacer la Agricultura, e integrar la temática de Cambio Climático y Manejo de la Sequía en las Políticas de Desarrollo, las Políticas de Agricultura y Educación y Formación, con miras a transformar integralmente el sector, a los niveles sistémico, institucional e individual (recursos humanos). Justamente esta última es una apuesta central en la estrategia frente a la sequía y representa el mayor desafío.  Así se busca:

  • Una nueva agricultura que además de considerar las características y condiciones ecológicas y biofísicas de los territorios, tome en cuenta la información climática.
  • Una nueva agricultura que adopte un enfoque de intervención de territorio – paisaje –, con apuesta a la restauración del paisaje y la recuperación de servicios ecosistémicos claves para las actividades productivas, la generación de energía, y la provisión de agua para los diferentes usos.
  • Una nueva agricultura que aplique una combinación de estrategias y prácticas ajustadas de selección “cuidadosa” de especies a cultivar o variedades a cultivar, como las tolerantes a sequía o variedades de maduración temprana.
  • Una nueva agricultura que realice un ajuste temporal de los patrones de cultivo, con ajuste de las fechas de siembra y métodos de establecimiento de cultivos; mejorar y optimizar las prácticas de control de plagas y malezas y de técnicas de fertilización.
  • Una nueva agricultura que promueva una Gestión Integrada de los recursos hídricos, estableciendo sistemas de riego y cosecha de agua mejorando la capacidad de almacenamiento y gestión del recurso hídrico.
  • Una nueva agricultura que impulse abordajes integrales y sinérgicos con las agendas de Biodiversidad, Cambio Climático, Gestión de Riesgos y Seguridad Alimentaria.

La sequía es un problema dinámico y será necesario prestar una atención especial, al desarrollo sistemático de estudios que nos indiquen tanto la evolución del fenómeno como la eficacia de las medidas y acciones adoptadas, y las implicaciones sociales y económicas de esta evolución. Por lo que las estrategias nacionales y regionales frente a la Sequía deben apostarle al fortalecimiento de los sistemas de previsión, distribución y acceso a la información climática, y al establecimiento de Sistemas de Alerta Temprana eficaces que apoyen un proceso de toma de decisiones oportuno y de respuesta eficiente.

“Sin embargo, si no se toman medidas audaces para proteger, restaurar y manejar los ecosistemas y agroecosistemas, si no gestionamos integralmente el recurso hídrico, si no restauramos y conservamos los suelos, si no impulsamos enfoques participativos e inclusivos – actores locales y sector privado, si no promovemos transformaciones agresivas en la agricultura, si no integramos esta temática en las políticas de desarrollo,- no podremos avanzar significativamente en la lucha y tener una respuesta adecuada frente la amenaza de la Sequía”, añadió Pohl.

La exposición de la ministra fue muy bien recibida y ovacionada por el ministro de Kuwait y director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Erik Solheim, quien presidió la reunión de la Mesa Redonda de Alto Nivel sobre Sequía.

Solheim felicitó a la ministra salvadoreña por los logros alcanzados por El Salvador a la vez agradeció que intercambiara la experiencia de país, “porque puede ser utilizada por otros países”.

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12 septiembre, 2017