Durante las primeras horas de este domingo 17 de enero, las imágenes captadas por la cámara de vigilancia ubicada en el Cerro el Pacayal, mostraron que el volcán continuaba emitiendo gases de forma débil.

Durante las primeras horas de este domingo 17 de enero, las imágenes captadas por la cámara de vigilancia ubicada en el Cerro el Pacayal, mostraron que el volcán continuaba emitiendo gases de forma débil. La altura alcanzada por los gases no sobrepasaba los 150 metros de altura. (Figura 1). Esta situación continuó hasta la hora de emisión de este Informe.

Figura 1: Imagen captada por cámara de vigilancia ubicada en el Cerro El Pacayal, a las 06:00 a.m., muestra la emisión débil de gases que no alcanza los 150 metros de altura.

Durante las últimas 24 horas los valores de la vibración sísmica del volcán han  fluctuado entre 362 y 279 unidades RSAM promedio hora, con una media de 311 unidades. Se ha observado un descenso paulatino en el registro de los datos (Figura 2). Esto indica que aun el sistema interno del volcán se encuentra inestable, y puede mantenerse así durante las próximas horas e incluso días. No se descarta incrementos en la actividad con la posibilidad de que el volcán vuelva a emitir cenizas e inclusive genere magma a la superficie, lo cual es típico en un volcán activo.

Figura 2. Durante las últimas 24 horas los valores de RSAM en promedio hora fluctúan entre 362 y 279 unidades RSAM, observándose una tendencia paulatina a la baja.

Incluida la erupción del 29 de diciembre de 2013, se ha registrado un total de 23 episodios eruptivos similares al actual (Figura 3).

 Figura 3. Incluida la erupción del 29 de diciembre de 2013 hasta la fecha, se han registrado 23 eventos eruptivos.

El MARN continúa su dispositivo de monitoreo reforzado, manteniendo una comunicación estrecha con la Dirección General de Protección Civil y observadores locales. El MARN hace un llamado a periodistas y particulares a no acercarse a la parte alta del volcán, debido al grado de peligrosidad que la actividad presenta, debido a la posibilidad de ocurrir súbitas explosiones y fuertes emisiones de gases.