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San Salvador, 8 de julio de 2011. En El Salvador, desde 1950 se calcula la pérdida de manglar de un 60%, ya que en ese tiempo se tenían 100 mil hectáreas de bosque salado y en la actualidad se tienen 40 mil. Esta es una de las cifras que salieron a relucir en el Foro denominado: “Desafío para la Adaptación al Cambio Climático” que esta mañana inauguró el Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Herman Rosa Chávez.
Durante el foro, organizado por el Fondo de la Iniciativa para las Américas (FIAES) ECO Viva, Mangrove Action Project y la Asociación Mangle, se indicó que el que la pérdida de estos bosques salados es típica en todo el mundo y se debe a la extensión de la frontera agrícola, cambio de uso de la tierra, deforestación y actores naturales como cambios hídricos.
El foro, al que asistieron unas 300 personas de diferentes instituciones, asociaciones comunitarias, entidades de gobierno, científicos y organizaciones ambientalistas, tuvo como objetivo abordar los desafíos en torno a la restauración del ecosistema de manglar del país e incidir en los diversos actores para la implementación de acciones de recuperación para la adaptación a los efectos del cambio climático y la conservación de los medios de la población costera.
El Ministro explicó que los manglares son barreras naturales que nos protegen contra el Cambio Climático, pero que también son fuentes de subsistencia para muchas poblaciones que se benefician de los seres vivos que en ellos habitan.
La restauración y manejo sostenible de estos ecosistemas es importante, ya que según el índice de de Riesgo de Cambio Climático 2009 de Germanwtch, El Salvador es el país más vulnerable, razón por la cual es importante trabajar en desarrollar medidas de adaptación a los efectos de este fenómeno global.
Un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), indica que son poblaciones costeras las más vulnerables, ya que serán las más afectadas por el aumento del nivel del mar y por fenómenos climatológicos de alta intensidad cada vez más frecuentes, lo que también pone en riesgo sus medios de vida.
En el evento también se presentaron las experiencias del Movimiento Salvadoreño de Mujeres (MSM), Asociación Mangle y Ayuda en Acción, entidades que han trabajado junto a las comunidades costeras en la restauración de sectores del bosque de manglar de la Bahía de Jiquilisco, declarado como Reserva de la Biósfera.
Estas entidades han desarrollado proyectos en conservación del bosque salado con el apoyo financiero de FIAES, entidad bajo la presidencia de la Viceministra del Medio Ambiente, Lina Pohl. |