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Varias especies de aves que habitan en el bosque nebuloso, la parte más alta del Parque Nacional, se encuentran en fase de anidación. El colorido de los bosque anuncia un fenomenal espectáculo natural que se eleva a 2000 mil metros sobre el nivel de mar.
San Salvador, de abril de 2011. En el bosque nebuloso, la parte más alta del Parque Nacional Montecristo, en Metapán, la naturaleza se prepara para dar un espectáculo lleno vida y colores: el nacimiento de cientos de aves y la floración de los majestuosos árboles y plantas.
La buena nueva la retomaron los especialistas de Vida Silvestre del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), quienes al realizar recorridos por los hermosos senderos de pino-roble, observaron a ejemplares como el Talapo de Montaña, la Pava Negra, Colibrís, Quetzales, preparándose para anidar.
El recorrido se realizó con el objetivo de estudiar y evaluar el desarrollo de anidación de las especies que habitan en el boque nebuloso y pino roble que son los dos principales ecosistemas del Parque y evaluar el efecto del cambio climático en estos ecosistemas.
En ese paraje natural existen más de 272 especies de aves, todo indica que el desarrollo natural del bosque está listo para proveer de alimentos a las especies que allí habitan.
15 especies habitan en el bosque nebuloso y estas fueron vistas entre los 1,800 a 2,200 metros de altura solo ocurren en la parte alta del país y en menos de 2000 hectáreas.
A pesar que en este sito las especies son abundantes y comunes por estar restringidas a un territorio en particular las convierten en especies en peligro de extinción: el Talapo de Montaña y la Pava Negra son algunas de ellas.
A través de su canto, llevando y trayendo material para preparar sus nidos todo parece indicar que pronto nacerán más ejemplares y aumentará la población de muchas de ellas.
Néstor Herrera, gerente de Vida Silvestre del MARN, asegura que es el período ideal para la anidación de esas especies y encontrar una buena cantidad de estas aves en el bosque es indicador que el sitio está en óptimas condiciones.
La Pava Negra es considerada por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) como especie vulnerable del globo terráqueo, pero en lo que respecta a El Salvador puede ser apreciada en todo su esplendor en Montecristo y en el cerro El Pital ubicado en el departamento de Chalatenango.
Sin embargo, es en Montecristo donde existe la mayor población de esta especie, esto debido a que el Parque con su nuevo modelo de gestión inclusiva, las normas establecidas para su protección, el espacio territorial y otras medidas han contribuido a disminuir la caza furtiva de las especies.
La Pava Negra (Penelopina nigra) pone tan solo dos huevos al año, aparentemente tiene una baja tasa de natalidad. Hasta el 2006 los estudios indicaban que la población de esta especie en Montecristo andaba por 50 individuos, y en este recorrido se pudieron observar el doble de ejemplares.
Los datos son alentadores según el biólogo, porque eso significa que hay menos depredadores en el bosque, pero sobre todo que ha disminuido considerablemente la cacería furtiva, ya que esta medida se ha estado impulsado con las comunidades del Parque.
En el recorrido también se encontraron tucanes verdes, chara negra copetona, guardabarranco del bosque nuboso, guacalchía de montaña, entre otros.
Para este año el MARN a través de la gerencia de Vida Silvestre estará realizando un monitoreo mensual en el Parque Nacional Montecristo como parte del programa de investigación que se impulsa en el área natural, que es el más representativo del país por su alta y variada biodiversidad.
Acompañado por un despliegue de cantos de aves y de colorido de árboles y flores todo indica que la interacción de la flora y fauna es compatible. Hoy por hoy los árboles están floreando y las aves anidando, para cuando nazcan los nuevos ejemplares ya tendrán listo su alimento que les proveerán los árboles y flores que surgen en las alturas del Parque Nacional Montecristo. |