Gobierno impulsa agricultura más resistente a amenazas climáticas y amigable con el medio ambiente Imprimir

 

El gobierno del Presidente Mauricio Funes, a través de la Política Nacional de Medio Ambiente, impulsa una transformación de las prácticas agrícolas para que los cultivos sean más resistentes a las amenazas climáticas que el país enfrenta y no afecten a la biodiversidad.

Gobierno impulsa agricultura más resistente a amenazas climáticas y amigable con el medio ambiente

La Política, que busca revertir la degradación ambiental y reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático, promueve una transformación de la agricultura que permita evitar las millonarias pérdidas registradas en los últimos años, explicó el ministro de Medio Ambiente, Herman Rosa Chávez.

“Nuestra agricultura ni está en capacidad de enfrentar excesos de lluvia, ni está en capacidad de enfrentar situaciones de déficit de lluvia”, señaló el funcionario.

Por ello, el gobierno se ha planteado sentar las bases para realizar una transformación gradual, pero radical de la agricultura que la convierta en resiliente al clima, es decir que pueda resistir a las crecientes amenazas climáticas.

Los ministerios de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería y Obras Públicas han elaborado el Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, presentado en mayo, que incluye un componente para innovar las prácticas agrícolas a nivel nacional.

Entre otras cosas, plantea estimular los cultivos con semillas criollas, que según estudios recientes fueron menos afectados por fenómenos climatológicos extremos. Para ello, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, a través del CENTA, realiza esfuerzos para recuperar el acervo genético de las semillas criollas salvadoreñas, identificando variedades más resistentes a la humedad y la temperatura.

Además, se busca combinar el cultivo de granos básicos en las parcelas con otro tipo de vegetación, como árboles maderables, que permiten garantizar la seguridad alimentaria y generar otros productos como leña y frutas. El ministro agregó que se busca eliminar prácticas nocivas para el medio ambiente como la quema y el uso de agroquímicos.

El ministro Rosa explicó que la quema afecta severamente los suelos, dado que hay estudios que muestran que si se dejan los rastrojos en la tierra se retiene humedad, lo cual es clave también en época de sequía, ya que esto ayuda a que los cultivos pueden resistir mucho más días sin lluvia.

Por otra parte, se busca eliminar el uso de pesticidas y herbicidas, dado que afectan a la biodiversidad debido a que matan a los microorganismos e insectos benéficos que son la base de la cadena alimenticia de otras especies.

“Cuando se hace uso muy intensivo de agroquímicos, buena parte de esos nutrientes van a parar a las lagunas y a los lagos, y en el proceso lo que se genera es una proliferación de ninfas, que terminan sofocando la vida dentro de las lagunas porque absorben oxígeno y en el proceso sufren otras especies, se pierde, sufre mucho la pesca artesanal”, dijo el funcionario.  

La iniciativa incluye además un nuevo enfoque para el desarrollo de infraestructura, que tome en cuenta las condiciones naturales y que proteja la infraestructura natural, así como esfuerzos para la conservación  y restauración de ecosistemas críticos como los manglares y los humedales.

“Es un programa que va a requerir cierto tiempo para que se despliegue plenamente en todo el territorio, porque es un programa que también requiere recursos significativos, y nosotros lo estamos planteando como la principal iniciativa de adaptación al cambio climático y esperamos captar recursos externos no reembolsables de apoyo”, explicó el ministro de Medio Ambiente.

Agregó que la administración del Presidente Funes busca sentar las bases institucionales para la gestión ambiental enérgica y responsable, y hacer que estos procesos se vuelvan irreversibles.