“Veinte años después un clima cambiante se ha vuelto nuestra mayor amenaza” Herman Rosa Chávez Imprimir
“Veinte años después un clima cambiante se ha vuelto nuestra mayor amenaza” Herman Rosa Chávez

El gobierno de El Salvador pidió hoy a la comunidad internacional facilitar la cooperación y el acompañamiento para que Centroamérica pueda adaptarse al cambio climático y potenciar una gestión integral de riesgo, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20), que se realiza en Río de Janeiro, Brasil.

“Para El Salvador y los países del Sistema de Integración Centroamericano (SICA)  los efectos adversos del cambio climático suponen cuantiosas pérdidas y daños que sobrepasan nuestras capacidades financieras y menoscaba nuestros esfuerzos para lograr los Objetivos del Milenio y el desarrollo sostenible”, dijo en la sesión plenaria del cónclave el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Herman Rosa Chávez.

El funcionario explicó que hasta la década de los años ochenta el territorio salvadoreño fue afectado por uno o dos eventos climáticos extremos por década, mientras en los últimos tres años el país fue golpeado por cinco eventos climáticos extremos, dejando los tres últimos pérdidas y daños por más de $1,300 millones de dólares, equivalentes al 6% del Producto Interno Bruto (PIB).

El ministro agregó que, a veinte años de la firma de los Acuerdos de Paz, el cambio climático se ha convertido en la mayor amenaza para El Salvador e hizo un llamado a la solidaridad internacional para que el país pueda avanzar hacia un desarrollo sostenible.

“Con el apoyo de la comunidad internacional El Salvador puede ser un ejemplo de lo que es posible lograr en corto tiempo para adaptarse al cambio climático”, afirmó Rosa Chávez.

El representante salvadoreño añadió que, aunque la contribución de la nación al cambio climático es insignificante, el país ha construido una novedosa propuesta de mitigación basada en la adaptación.

Destacó además que en los últimos tres años, el gobierno del presidente Mauricio Funes ha fortalecido las instituciones relacionadas a la atención de emergencias y ahora el país cuenta con uno de los más completos y avanzados sistemas de monitoreo de América Latina.

Rosa Chávez recordó que la segunda Cumbre de la Tierra, realizada en Río de Janeiro en 1992, dejó como legado una “extraordinaria” declaración de principios, que incluye el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, el cual “reconoce la contribución histórica de los distintos países a la degradación del medio ambiente mundial”.

En ese sentido, el representante salvadoreño hizo un llamado a retomar el espíritu que rigió las negociaciones hace veinte años.

“Es urgente que recapturemos el entusiasmo y el espíritu de Rio 92 particularmente ahora cuando enfrentamos múltiples crisis globales. Este no es el momento de renegar de los compromisos. Por el contrario, los compromisos asumidos deben cumplirse sin excusas ni dilación. Nuestro futuro común está en juego”, dijo el ministro Rosa Chávez.

La Primera Dama y Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, y el ministro de Obras Públicas, Gerson Martínez, también forman parte de la delegación salvadoreña que participa en la Cumbre Río+20 en Brasil.

DISCURSO

Herman Rosa Chávez

Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador

Señor presidente,

Excelencias,

Distinguidas delegadas y delegados

Señoras y señores:

Deseo comenzar por agradecer al pueblo brasileño por su calidez y hospitalidad. Quiero también reconocer la transparencia con la que la Presidencia de Brasil ha conducido este proceso que confirma la importancia de preservar y fortalecer el multilateralismo para resolver problemas globales.

Sabemos que no ha sido fácil llegar a una declaración de consenso frente a posiciones tan disímiles y no será fácil explicar en nuestros respectivos países que el gran logro de Rio+20 ha sido evitar un gran retroceso con relación a los principios y directrices que adoptamos hace 20 años. En realidad, el resultado que tenemos es apenas una gasa estéril para controlar la hemorragia de una herida sangrante.

Señor Presidente.

Rio 92 nos legó una extraordinaria declaración de principios, incluyendo el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas que reconoce la contribución histórica de los distintos países a la degradación del medio ambiente mundial. Sin embargo, acá ha sido necesario defender a capa y espada dicho principio.

Río 92 también nos legó las convenciones de cambio climático, biodiversidad y desertificación, pero desde entonces el espíritu de Rio 92 se ha venido erosionando y lo más grave ha sido el incumplimiento sistemático de los compromisos asumidos.

El ejemplo más evidente lo tenemos en la convención de cambio climático. No se cumplieron los compromisos de financiamiento, transferencia de tecnologías y fortalecimiento de capacidades para enfrentar el cambio climático. Además, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron agravando la perturbación del sistema climático global.

Señor Presidente

Para El Salvador y los países del Sistema de Integración Centroamericano - SICA - los efectos adversos del cambio climático suponen cuantiosas pérdidas y daños que sobrepasan nuestras capacidades financieras y menoscaba nuestros esfuerzos para lograr los Objetivos del Milenio y el desarrollo sostenible. En ese sentido, exhortamos a la comunidad internacional para que reconozca los efectos del cambio climático en el istmo centroamericano y facilite la cooperación y acompañamiento financiero y no financiero para la adaptación al cambio climático y la gestión integral del riesgo.

“Veinte años después un clima cambiante se ha vuelto nuestra mayor amenaza” Herman Rosa Chávez

Señor Presidente

Permítame ilustrar con el caso de El Salvador la dramática situación que experimentamos en el istmo centroamericano. Hasta los años ochenta El Salvador fue afectado por uno o dos eventos climáticos extremos por década. En cambio, en los últimos tres años nos golpearon cinco eventos climáticos extremos, dos provenientes del Caribe y tres provenientes del Océano pacífico. Estos tres últimos fueron tan severos que nos dejaron pérdidas y daños por $1,300 millones de dólares equivalentes a 6% del PIB.

Pero no nos estamos quedando pasivos. En los últimos tres años fortalecimos la observación sistemática del clima y ahora contamos con uno de los sistemas de monitoreo más completo y avanzado de América Latina. También fortalecimos nuestro Sistema de Protección Civil y en los sectores mas afectados como infraestructura y agricultura hemos desarrollado estrategias de adaptación al cambio climático. Además, contamos con una Política de Estado en materia ambiental que busca revertir la degradación ambiental en nuestro territorio y reducir nuestra vulnerabilidad frente al cambio climático.

Señor presidente

Conocemos nuestras prioridades y sabemos lo que necesitamos hacer para construir una economía robusta y resiliente al clima con capacidad de generar empleos de calidad de modo que nuestra juventud encuentre un futuro en nuestro país en vez de verse obligada a emigrar. Pero no podemos hacer eso solos, sobre todo cuando debemos destinar buena parte de nuestros recursos a atender las emergencias y reconstruir lo que perdemos año tras año.

Hace veinte años, también en 1992, El Salvador logró poner fin a una guerra civil con el apoyo de la comunidad internacional y la mediación directa del Secretario General de las Naciones Unidas. Con nuestros históricos Acuerdos de Paz El Salvador comenzó a dar los primeros pasos hacia la construcción de una democracia firme y duradera.

Veinte años después un clima cambiante se ha vuelto nuestra mayor amenaza y de nuevo requerimos de la solidaridad internacional para avanzar hacia un desarrollo sostenible que ofrezca oportunidades para todas y para todos.

Con el apoyo de la comunidad internacional El Salvador puede ser un ejemplo de lo que es posible lograr en corto tiempo para adaptarse al cambio climático. Y aunque la contribución de El Salvador al cambio climático es insignificante mi país también está dispuesto a hacer su parte para mitigar el cambio climático y ha construido una novedosa propuesta de mitigación basada en la adaptación.

Señor Presidente,

Es urgente que recapturemos el entusiasmo y el espíritu de Rio 92 particularmente ahora cuando enfrentamos múltiples crisis globales. Este no es el momento de renegar de los compromisos. Por el contrario, los compromisos asumidos deben cumplirse sin excusas ni dilación. Nuestro futuro común está en juego.

Muchas Gracias.

Escuche el discurso: