MARN presenta Plan de Acción para conservación de Tortugas Marinas Imprimir

Tortuga marina - MARNEl Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) presentó las acciones prioritarias de conservación que durante los próximos diez años ejecutaran diferentes actores claves del país, para contribuir a la conservación de las tortugas marinas en el marco del desarrollo local en El Salvador. El denominado “Plan de Acción para la Conservación de Tortugas Marinas en El Salvador 2010-2020” busca proporcionar directrices y lineamientos operativos de trabajo para el manejo sostenible de las tortugas marinas a nivel nacional; priorizar las acciones de conservación de acuerdo a la problemática y oportunidades; y definir los mecanismos de implementación del mismo Plan.

En El Salvador anidan cuatro especies de tortugas marinas: la tortuga golfina (Lepidochelys olivacea), la tortuga baule (Dermochelys coriacea), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga prieta (Chelonia agassizi); las cuales se encuentran en peligro de extinción según el listado oficial del MARN. Adicionalmente, a nivel mundial, según la Lista Roja de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN), las tortugas carey y baule  se encuentran en peligro crítico.

Las autoridades consideran que a pesar de los numerosos proyectos de conservación de tortugas marinas en el país, su efectividad ha sido limitada por varios factores; principalmente el hecho de que los mismos están dedicados a establecer y manejar corrales de incubación de huevos y no se han abordado otras amenazas hacia los juveniles y adultos en el mar y dentro de los manglares, que es donde pasan la mayor parte de su vida alimentándose, en rutas migratorias o apareándose.

Según se señala en el Plan, algunas de las actividades que les están afectando son la pesquería industrial y artesanal, daños con propelas y embarcaciones, contaminación con vertidos y desechos sólidos, derrames de petróleo. Además, agregan, no se ha abordado adecuadamente las amenazas a su hábitat de anidación, el cual está sufriendo alteraciones progresivas como eliminación de la vegetación original, introducción de muros, cercos, luces e infraestructura, con la expansión del turismo tradicional y el establecimiento de viviendas. La situación se agrava con la dificultad de aplicar la normativa por parte de las entidades responsables así como la perspectiva de un escenario más desfavorable producto del cambio climático, destacan los funcionarios de gobierno.

Por lo anterior, el Plan de Acción define cinco objetivos estratégicos a desarrollar a lo largo de los próximos diez años:

  1. Transformar los patrones socio-culturales de la sociedad salvadoreña, que afectan negativamente a la conservación de las tortugas marinas: fomentando la adopción de cambios de conducta en las actividades productivas, en pro de la conservación de las tortugas marinas; concienciando a la sociedad salvadoreña sobre la importancia de conservar las tortugas marinas; y promoviendo la aplicación y cumplimiento de la legislación relacionada con la conservación de la especie.
  2. Desarrollar oportunidades económicas sostenibles para las comunidades tradicionalmente vinculadas al aprovechamiento de las tortugas marinas: promoviendo la disminución de la tasa de desempleo en las comunidades tradicionalmente vinculadas a las tortugas marinas; a través de la gestión de fuentes de financiamiento para el desarrollo económico de las comunidades tradicionalmente vinculadas a las tortugas marinas; y promoviendo la formación vocacional y empresarial en las comunidades tradicionalmente vinculadas a las tortugas marinas.
  3. Promover la conservación de los ecosistemas clave para la recuperación de las poblaciones de tortugas marinas: contribuyendo a  mantener viables las poblaciones de las 4 especies de tortugas marinas; protegiendo hábitats claves para las tortugas marinas y recuperando las áreas perdidas, brindándoles la protección adecuada; a través del establecimiento y mantenimiento de áreas costero-marinas protegidas; promoviendo la disminución de la mortalidad de las tortugas marinas por causas no naturales (antrópicas); y asociando las tendencias de los impactos de cambio climático como eje transversal.
  4. Promover la investigación, sistematización y divulgación de información biológica y ecológica sobre las tortugas marinas y de los ecosistemas clave de los cuales depende, así como del impacto su relación con los seres humanos (contaminación, depredación, pesca, influencia del ser humano con su hábitat, social y económico): buscando y estableciendo fuentes de financiamiento y recurso humano para desarrollo científico; estableciendo procesos de investigación y monitoreo permanente relacionadas con las tortugas marinas y su interacción con los seres humanos; a través de la sistematización y divulgación de los estudios e investigaciones realizadas a todos los niveles (comunales, estudiantiles y profesionales).
  5. Incluir la conservación de los recursos costero-marino en la visión de país: a través del fortalecimiento económico, técnico e institucional a los entes de competencia; fortaleciendo y aplicando eficientemente el marco legal y regulatorio relacionado con la conservación de las tortugas marinas; implementando los mecanismos para que la sostenibilidad de los recursos ambientales sea tema prioritario en la educación formal,  gobierno y sus miembros; e incidiendo para que el tema de conservación y recuperación de zona costero-marina se encuentre en los diferentes instrumentos jurídicos nacionales y locales.

El Plan de Acción fue elaborado con la participación de diferentes sectores involucrados con la conservación de las tortugas marinas, tales como gobiernos locales, ONGS, ADESCOS, representantes de empresas privadas de la industria pesquera, turismo y restaurantes, financistas internacionales, Ministerio de Agricultura y Ganadería, Ministerio de Turismo, Policía Nacional Civil de la División de Turismo y Medio Ambiente; y Fiscalía, entre otros.

Todo el proceso para la formulación, consulta y socialización del nuevo instrumento fue posible gracias a la cooperación ambiental CAFTA-DR del Gobierno de los Estados Unidos, a través del Programa de Trabajo entre el Departamento del Interior (USDOI) y Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD). En la etapa final de consultas y socialización del documento también se contó con el apoyo financiero del Proyecto USAID- Mejor Manejo y Conservación de Cuencas Hidrográficas Criticas.

En la presentación del documento estuvieron presentes el Ministro de Turismo, Lic. José Napoleón Duarte; el Viceministro de Agricultura y Ganadería, Lic. Hugo Alexander Flores; la Viceministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Lic. Lina Pohl; y el Ministro Consejero en funciones de la Embajada de los Estados Unidos, Sr. Carl Cockburn.