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San Salvador, 4 de febrero de 2011. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales realiza el V Conteo Nacional de Aves Playeras 2011 con el apoyo del grupo de “Compañeros en Vuelo-PIF El Salvador” en el marco de la celebración de los 40 años de la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional, conocida como Convención Ramsar.
El conteo es parte de uno de los componentes del Plan Nacional de Manejo Integral de los Humedales anunciado el 2 de febrero por los titulares de Medio Ambiente.
El Plan tiene como principal actividad recabar información que servirá como base para identificar problemas y necesidades en cada humedal, como por ejemplo: descontrol de especies invasoras, sobreexplotación pesquera, contaminación por vertidos, quemas de cultivos, entre otros.
El conteo de aves se ejecutará en catorce humedales costero marinos y continentales del país, incluyendo los seis sitios Ramsar de El Salvador (Lago de Güija, Laguna de Olomega, Embalse Cerrón Grande, Laguna El Jocotal, Jiquilisco y Estero de Jaltepeque, este último, nominado desde el miércoles 2 de febrero por la Convención Ramsar.
Las aves que por lo general se localizan en la zona de humedales, son conocidas como chorlos y playeros, los cuales se reúnen en grandes bandadas y realizan migraciones en primavera (marzo a mayo) volando rumbo al norte a los hábitats del Ártico y en otoño (agosto a octubre) se dirigen al sur, a los hábitats de humedales, pastizales y entre mareas repartidos a lo largo de Centro y Suramérica.
Desde el año 2007, el Ministerio organiza anualmente dos conteos, uno en febrero y otro en abril, en los cuales se ha recopilado información importante sobre las especies y sus sitios de ocurrencia, mediante el desarrollo de este esfuerzo se ha conocido la importancia que revisten sitios como: Cerrón Grande, Bahía de Jiquilisco, lago de Güija, laguna El Jocotal, laguna de Olomega, Estero de Jaltepeque, playa Toluca, desembocadura río Jiboa, Barra de Santiago, Maculiz y El Tamarindo, entre otros.
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En El Salvador se han registrado 40 especies de aves playeras de las cuales el 75% están Amenazadas o En Peligro de Extinción. De igual forma se ha documentado la ocurrencia de especies poco conocidas como: Chorlo Dorado Americano (Pluvialis dominica), Chorlito Niveo (Charadrius alexandrinus), Playero de Marejada (Aphriza virgata), Playero Gordo (Calidris canutus), Playero Pectoral (Calidris melanotos), Zarapito Piquilargo (Numenius americanus), Costurero Piquilargo (Limnodromus scolopaceus), todas ellas están En Peligro de Extinción y tienen importancia a nivel internacional según la Red Hemisférica de Reservas para las Aves Playeras.
La conservación de estas y sus hábitats favorecen otros componentes de la fauna y flora, particularmente la productividad primaria de los humedales, los cuales son fuente de alimentación de especies de importancia comercial que se crían y desarrollan en los humedales.
Las aves playeras son las agujas del reloj que indican los mejores tiempos en la producción de los ecosistemas acuáticos. Además intervienen directa e indirectamente en el funcionamiento general de los humedales, por ejemplo son consumidoras de invertebrados que revisten de gran importancia béntica en las áreas estuarias.
La capacidad migratoria de las aves playeras hace que las poblaciones sean compartidas por numerosos países y es por ello que también sea compartida la responsabilidad de su conservación. Por lo tanto, las acciones locales desarrolladas en cada sitio donde las aves pasan las etapas de la migración garantizarán su conservación.
Los resultados de múltiples estudios indican que los corredores de migración son zonas de alto riesgo y vulnerabilidad para las aves que los utilizan, ya que cualquier alteración drástica del ambiente puede representar la mortalidad masiva de muchos individuos.
Con los datos recabados en los últimos cinco años se pretende hacer un atlas de las aves playeras de El Salvador como actividad plasmada en el Plan Nacional de Manejo Integral de Humedales, también se busca aumentar el conocimiento de los factores que afectan el número de estas aves, fenotipo y comportamiento y se puede lograr que estas sirvan de centinelas de los cambios ambientales globales, particularmente el cambio climático y a contribuir en la gestión de riesgos.
El conteo de las aves 2011 inició este día en el Lago de Güija y en los próximos días se efectuará en el resto de humedales. El conteo lo realizan biólogos y personas aficionadas a las aves distribuidos en cinco equipos. |