Se realizó el III foro restauración inclusiva de manglares: Gobernanza, técnica de restauración y cambio climático


 

El tercer Foro de Manglares denominado: Gobernanza, técnicas de restauración y Cambio Climático se organizó con el objetivo de intercambiar y documentar experiencias transcurridas en los últimos cuatro años de esfuerzos de restauración inclusiva de entidades gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, comunidades locales y organismos de cooperación.

Así lo planteó el viceministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ángel Ibarra, en la ceremonia de inauguración de foro, donde también presentó avances en el fortalecimiento de modelos de gobernanza y técnicas de restauración como por ejemplo el enfoque de la Restauración Ecológica de Manglares (REM), entendido como la regeneración natural para lograr ecosistemas de humedales auto sostenibles- y el Plan Local de Aprovechamiento Sostenible (PLAS), que se está replicando en diferentes áreas del país donde existe bosque salado. “Hay que decir que para este Gobierno, los manglares son un tema central en razón de la sustentabilidad. Tenemos la amenaza humana, pero también del cambio climático por lo que debemos establecer políticas públicas en función de eso, expresó Ibarra.

El ecosistema de manglar provee importantes servicios ambientales, entre los que merece señalar: sostiene una alta biodiversidad de especies, mantiene un flujo constante de energía con ecosistemas adyacentes, contribuye a la estabilidad costera, sirve como barrera protectora ante tsunamis, inundaciones y marejadas.

Se estima que los manglares de El Salvador liberan nutrientes hacia el mar (hasta los 100 metros de profundidad) que sustentan la productividad primaria de la zona marina, incidiendo, tanto en pesca industrial, como en la pesca artesanal. En ese sentido, 20,000 pescadores artesanales, 5,000 a 6,000 curileros y puncheros, dependen de los manglares para sustentar sus medios de vida. Actualmente, en El Salvador se registran cerca de 40,000 hectáreas, disminuyendo un 60% de su cobertura desde 1950, pero en los últimos cuatro años se han realizado importantes acciones participativas.

Durante el evento, representantes de varias asociaciones comunales presentaron una iniciativa de alianza de conservación de los manglares, que es la representación participativa y responsable de las comunidades en el uso apropiado, equitativo, pero también responsable.

Bajo el establecimiento de los PLAS se han atendido 2,194 hectáreas en Puerto Ávalos y 4,082 hectáreas el sector conocido como el Cuche de Monte, ambas jurisdicción de Jiquilisco, donde se ha intervenido con el financiamiento del Fondo de Agua del MARN.

Con la participación activa de actores claves como la Alcaldía de Tecoluca, CORDES, CRIPDES, ADESCO, Grupos locales y el MARN, se han establecido planes locales de aprovechamiento sostenible en 1,954 hectáreas de los manglares de la margen derecha del río Lempa, comunidades La Pita, Los Naranjos, Puerto Nuevo y Santa Marta.

Además se han elaborado líneas de base y borradores de PLAS en Isla Tasajera, Jaltepeque y Barrancones de la Bahía La Unión y se encuentra en proceso el fortalecimiento de estos planes en bahía de Jiquilisco y Estero de Jaltepeque, orientados a la conformación de una red de estas estructuras de gobernanza.

Para el mes de octubre está en proceso de aprobación la Conformación del Comité Local de la Reserva de la Biosfera Xiriualtique- Jiquilisco.

Durante el Foro también se presentaron avances en la cuantificación de carbono azul en los manglares de la Bahía de Jiquilisco y Estero de Jaltepeque. En este sentido el MARN junto a la Universidad de El Salvador (UES) con el apoyo del Programa Regional de Cambio Climático de USAID han desarrollado e implementado una metodología para cuantificar el carbono de los manglares (conocido también como carbono azul), para ser integrado al marco de las acciones nacionales específicamente al Programa de Restauración del Paisaje, liderado por el Gobierno de El Salvador.

Esta cuantificación permite priorizar áreas de restauración y promover otros servicios que proveen los manglares a las poblaciones costeras; además, abre una puerta prometedora para que el país reciba potenciales beneficios por la captura de carbono en el marco de su estrategia para reducir la deforestación y la degradación.

El Salvador se convierte en uno de los primeros países que mide su carbono azul. En total son 20 cooperativas de Jiquilisco y cinco de Jatelpeque las que trabajan con sus asociados para frenar el cambio de uso del suelo y proteger estos ecosistemas.

En el evento participaron representantes de instituciones gubernamentales, municipalidades, autónomas, organismos no gubernamentales, asociaciones y grupos de comunidades locales que aprovechan los recursos naturales del manglar, entidades financieras ambientales y agencias y programas de la cooperación internacional.

El foro fue organizado por el MARN, el Programa Regional de Cambio Climático del AID (PRCC/USAID) a través de su socio el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), Asociación Mangle y Ecoviva.

Causas de la degradación de los manglares:

a. Tala indiscriminada y conversión a tierras agrícolas para plantaciones de caña de azúcar y granos básicos.
b. Incremento desordenado y no planificado de salineras y camaroneras.
c. Contaminación por agroquímicos, desechos sólidos, vertidos domésticos e industriales.
d. Azolvamiento y obstrucción de canales por sedimentación que proviene de erosión de partes altas y medias de las cuencas.
e. Expansión de asentamientos humanos.
f. Proyectos urbanísticos y turísticos que irrespetan la integridad del manglar y ecosistemas costeros asociados.