¿Cómo se realiza el monitoreo de volcanes?


 ¿Cómo se realiza el monitoreo de volcanes?

La vigilancia permanente de los principales volcanes activos de El Salvador es competencia del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Para realizar esta función, cuenta con un sistema de monitoreo, pronóstico y redes en todo el país, que funcionan las 24 horas del día durante los 365 días al año.

 ¿Cómo se realiza el monitoreo de volcanes?

San Salvador, 4 de enero de 2014. La vigilancia permanente de los principales volcanes activos de El Salvador es competencia del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Para realizar esta función, cuenta con un sistema de monitoreo, pronóstico y redes en todo el país, que funcionan las 24 horas del día durante los 365 días al año.

La información generada es analizada con el objeto de brindar una alerta temprana y reducir la vulnerabilidad ambiental en las zonas susceptibles a riesgo.

En el caso de los volcanes, se aplican diversas técnicas de monitoreo y para conocer la actividad de cada uno de los principales volcanes activos, el MARN cuenta con diversos equipos técnicos, tecnológicos y de observación in-situ que se detallan a continuación.

Actividad sísmica

El MARN dispone de una red de 80 estaciones sísmicas instaladas en el territorio, aproximadamente unas 60 están ubicadas en toda la cadena volcánica del país. Este equipo tiene una doble función: registrar la sismicidad tectónica (en territorio), de subducción (frente a la costa salvadoreña) y en los países cercanos de la región centroamericana, así como la sismicidad generada en cada uno de los volcanes más activos.

Las estaciones sísmicas que vigilan los volcanes mantienen un control de los sismos tectónicos, que son aquellos asociados al movimiento de fallas (en territorio), sismos de baja frecuencia, asociados a movimientos de fluidos, la Medición de la Amplitud Sísmica en Tiempo Real (RSAM por sus siglas en inglés), y registro de espectrogramas para control de las frecuencias de la actividad sísmica.

Lo anterior es fundamental debido a que, generalmente, los volcanes activos previos a una erupción incrementan su micro-sismicidad, la cual, al volverse constante, es difícil de localizar y medir individualmente. Es por ello que se utiliza la medición RSAM, o lo que comúnmente se conoce como vibración o tremor.

Los ocho volcanes más activos del país son: Ilamatepec en Santa Ana, Izalco en Sonsonate, Quezaltepeque en San Salvador, Ilopango en San Salvador, Chinchontepec en San Vicente, Tecapa en Usulután, Chaparrastique en San Miguel y Conchagua en La Unión.

 ¿Cómo se realiza el monitoreo de volcanes?

Emanación de gases

Esta técnica de monitoreo para la emisión de gases volcánicos se efectúa con el propósito de registrar la emisión difusa de Dióxido de Azufre (SO2). Esto se realiza por medio de estaciones del tipo Espectrómetro Diferencial de Absorción Óptica (DOAS por sus siglas en inglés), las cuales están ubicadas en los volcanes de San Miguel y Santa Ana. Adicionalmente se cuenta con un equipo portátil del mismo tipo, con el que se hacen mediciones en movimiento, en vehículo, a una velocidad máxima de 50 km/h.

Hidrogeoquímico

El monitoreo de volcanes también implica realizar un monitoreo hidrogeoquímico, el cual se lleva a cabo por medio de la toma de muestras de agua asociadas al volcán in situ, con este equipo se miden los siguientes parámetros: pH, temperatura, salinidad, conductividad y sólidos totales disueltos. Estos análisis se realizan utilizando equipo portátil denominado pHmetro.

Las muestras son trasladas bajo el procedimiento de cadena de custodia y analizadas en el laboratorio de calidad de agua del MARN. Una vez ingresadas al laboratorio se determina el pH, Cloruro, Sulfato, Sodio, Potasio, Calcio, Boro, Flúor y Sílice.

En el laboratorio, para efectuar los análisis, se utilizan las técnicas electrométrica, volumétrica, espectrofotométricas de absorción molecular y atómica gravimétrica.

Térmico

El monitoreo térmico es realizado con termómetros de precisión (termocuplas) y cámara termográfica. Con estos equipos se mide la temperatura en las fumarolas. Estas mediciones permiten contar con datos sobre el incremento o disminución de la temperatura en un volcán para determinar una posible reactivación (erupción) o tranquilidad del volcán.

Con una cámara termográfica o infrarroja se mide el ambiente térmico en un cráter. Esta medición se efectúa con visitas a los cráteres y ocasionalmente en sobrevuelos. Con esta medición se puede tener conocimiento de las temperaturas de fumarolas localizadas en sitios inaccesibles o que signifique riesgo para los vulcanólogos.

A través de esta técnica se pueden detectar aumentos en la temperatura de un volcán que puedan alertar sobre una posible reactivación de la actividad volcánica.

 ¿Cómo se realiza el monitoreo de volcanes?

Visual

El MARN dispone de cuatro cámaras web, una ubicada en el Cerro Verde para el monitoreo visual de los volcanes Ilamatepec e Izalco; dos para el monitoreo del volcán Quezaltepec en San Salvador (una instalada en las oficinas del MARN y la otra en El Picacho) y la cuarta, en el cerro El Pacayal, para observar el volcán Chaparrastique en San Miguel.

Esta tecnología permite obtener imágenes vía micro onda y por internet en tiempo real que son transmitidas al Centro de Monitoreo de Amenazas ubicado en el MARN en San Salvador, donde el personal de vulcanología puede estar observando la actividad de estos volcanes.

Durante las inspecciones de campo, los vulcanólogos realizan un registro fotográfico con el objetivo de hacer foto-comparaciones con las imágenes obtenidas en visitas previas, desde las cuales se puede analizar cambios morfológicos o de actividad en el volcán.

Deformación

En El Salvador se cuenta con un Sistema Global de Posicionamiento (GPS por sus siglas en inglés) con pre
cisión milimétrica para detectar cambios en la corteza terrestre, pero sus resultados son a largo plazo.

En el caso del monitoreo en volcanes permiten reflejar inflación o deflación de la estructura volcánica, pero al igual que la medición en la corteza terrestre, brindan resultados a largo plazo.

Para la implementación de esta técnica ya se cuenta con cuatro sitios monumentados y ubicados, dos de ellos en el flanco Norte, uno al Nor-noroeste y el cuarto al sureste con sus respectivos pines de referencia. Aún falta concluir la instalación de los sensores para contar con todo el equipo que integra este Sistema, por lo tanto, no se dispone de información en el caso de volcanes.

En San Salvador se cuenta con dos sensores instalados para la medición de cambios en la corteza terrestre.

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5 enero, 2014