IMG_9035

 La ANDA pondrá en marcha la construcción de nuevos pozos y desplegará pipas en distintos puntos para garantizar el abastecimiento, mientras que Protección Civil impulsará medidas para evitar el uso innecesario o ineficiente del vital recurso.

San Salvador, 14 de abril de 2016. El gobierno de la república ha decretado a través de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) una situación de Emergencia Nacional para atender el desabastecimiento de agua que afecta el país producto de los efectos del cambio climático.

 

Las acciones que la autónoma ejecutará a partir de esta emergencia también serán acuerpadas por medidas impulsadas a través del Sistema Nacional de Protección Civil, que también ha decretado una Alerta Naranja a nivel nacional para evitar el uso innecesario o ineficiente de este recurso.

 

“He autorizado al presidente de ANDA para que declare una emergencia que le permita gestionar, en un plazo de tres meses, alrededor de 3.53 millones de dólares que le permitan resolver de inmediato la construcción de pozos nuevos, contratar pipas y otra medidas”, informó el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, en una conferencia de prensa en la cual se brindaron detalles de la situación.

 

El mandatario explicó que si bien la situación de desabastecimiento de agua es más crítica en el área metropolitana de San Salvador (AMSS), estas medidas tendrán una cobertura nacional para garantizar el acceso al agua en todo el país.

Durante la conferencia de prensa, el secretario para Asuntos de Vulnerabilidad y director general de Protección Civil, Jorge Meléndez, dio lectura a la Alerta Naranja con medidas dirigidas a la población, instituciones públicas y privadas para evitar mayores impactos por el desabastecimiento.

El presidente de ANDA, Marco Fortín, indicó que las medidas a ejecutarse bajo la declaratoria de emergencia se enfocarán primordialmente para garantizar el abastecimiento de la zona suroriente del AMSS.

Detalló que se dará inicio a la perforación de dos pozos en la planta Guluchapa y otros dos en  San Juan Opico, estos últimos para ser incorporados al abastecimiento de la zona norte del AMSS.

Además, se procederá a la sectorización de la zona Miralvalle, San Antonio Abad, colonia Centroamérica y Universitaria, lo cual garantizará un ahorro de 100 litros por segundo.

También se adquirirán equipos de rebombeo para el tanque El Cipres,  y para la estación San Lorenzo, en la zona norte; seis pipas con una capacidad de 20 metros cúbicos y alquiler de otras diez con una capacidad de 40 metros cúbicos.

Por su parte, el secretario Meléndez explicó que dentro de las medidas que se ejecutarán bajo la alerta naranja está la movilización de camiones cisternas de las distintas instituciones del Sistema Nacional de Protección Civil, incluyendo el gobierno central, los gobiernos locales, empresas privadas y sociedad civil.

La ANDA colocará depósitos para el almacenamiento de agua en las comunidades que sufren mayor desabastecimiento, los cuales deberán ser abastecidas de agua periódicamente.

Indicó que el cuido y la preservación de estos depósitos estarán a cargo de las alcaldías y las mismas comunidades quienes también deberán  colaborar para organizar la distribución adecuada del agua que se les proporcione.

El presidente Sánchez Cerén también aseguró que se impulsarán a largo plazo dos grandes proyectos de inversión: una para la rehabilitación al 100% de la planta potabilizadora La Pavas y otra para aprovechar las aguas del lago de Ilopango.

Señaló también que se reunirá con la presidenta de la Asamblea Legislativa, Lorena Peña, para dar un impulso a la aprobación de la Ley General de Agua.

Además, aseguró que someterá a aprobación del Consejo de Ministros y hará de conocimiento al Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad el Plan Nacional Hídrico, el cual establece las líneas para la administración eficiente y conservación de este recurso.

El cambio climático es una realidad que está afectando a todos los países de mundo. Latinoamérica ha expresado problema por la escasez de agua, calidad y saneamiento.

El año pasado, El Salvador tuvo reducciones de caudales de hasta el 95% en el Río Torola, el 70% en el Río Grande de San Miguel, el 95% en el Guascorán y entre el 60 y 80% en los ríos de la zona occidental y norte del país. ”Obviamente  después de cuatro años secos consecutivos, se tiene un impacto enormemente en el país, sobre todo en el tema del recurso hídrico”, manifestó la ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Lina Pohl.

De acuerdo al monitoreo hídrico envido al Gabinete de Sustentabilidad Ambiental, hay una reducción en el nivel de todos los pozos entre 10 a 25 litros por segundo, según Pohl

Debido a esa dificultad hídrica en El Salvador, el MARN con el apoyo del Gobierno de  España, a través del Fondo de Agua, se elaboró el  Plan Nacional  Hídrico, el cual orienta, ordena y prioriza los usos de agua.

Dicho documento contiene información para todo el país sobre los usos y demandas, las presiones, pozos y las extracciones por cada uno de los ríos.

El Plan Nacional Hídrico contempla medidas en cuatro ejes temáticos: Aprovechamiento sostenible, calidad del agua, gestión de riesgos por fenómenos extremos y gobernanza y parte de sus objetivos principales es la caracterización de los problemas actuales y previsibles relacionados con el agua y la propuesta de solución.

La ministra Pohl dijo que algunas de los proyectos que están planteados en el Plan ya comenzaron a ejecutarse y mencionó el Plan para descontaminar el río Acelhuate, pues ya se cuenta con un diseño y el financiamiento para su descontaminación.