coatepequeA simple vista el paisaje del Lago de Coatepeque, en Santa Ana,  invita a navegar, a la pesca y a las actividades turísticas, pero muy poco se sabe qué hay bajo ese inmenso lago formado en el cráter de un volcán.

Investigadores de la Universidad Suny Buffalo State junto a vulcanólogos e hidrólogos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y equipo de hidrógrafos del Centro Nacional de Registro (CNR) iniciaron esta semana un estudio en el lago que permitirá realizar mediciones en la profundidad y obtener más información sobre la topografía e hidrografía de este volcán activo. El resultado final se asemejará a una fotografía del fondo del lago, pero sin agua.

Para el desarrollo de esta investigación, el equipo utiliza instrumental especializado: un sondeo Mono-Haz y un escaneo lateral SONAR, con los que se podrá explorar el fondo de esta caldera  que ha sido poco estudiada.

El lago de la caldera de Coatepeque es una de las atracciones turísticas más importantes del país y uno de los volcanes más peligrosos junto a la caldera Ilopango, por lo que el estudio que terminará a finales de 2016, dará como resultado mapas e información para análisis de posibles riesgos y vulnerabilidad asociados a peligros volcánicos y desastres naturales.

El equipo de especialistas está integrado por la doctora Bettina Martínez Hackert, quien además  es asistente de profesor en el College Suny Buffalo State; el doctor en geografía, Jorge Bajo; vulcanólogos e hidrólogos del Observatorio Ambiental del MARN; y técnicos especializados e hidrógrafos del CNR. También se cuenta con apoyo logístico de la Fundación Amigos del Lago de Coatepeque y de la División de Policía de Turismo, así como Teledyne CARIS, Kongsberg y Hemisphere, expertos en software e instrumental especializado para realizar el estudio; y el Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH), organismo especializado de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

La caldera de Coatepeque se encuentra en la zona oeste del país junto al complejo volcánico de Santa Ana, y no muy lejos del complejo volcánico de Apaneca. Esta última caldera se formó hace 72,000 años a raíz de una serie de erupciones violentas de un grupo de estrato-volcanes los cuales colapsaron creando la caldera como es conocida en la actualidad.

Coatepeque posee un cráter oval de 7 y 10 kilómetros de diámetro, con varios domos y conos dentro y en sus alrededores de tipo basáltico y obsidiano. Se ha estimado que la erupción más reciente de estos fue hace aproximadamente 10,000 años.

De acuerdo con algunos pobladores, se han encontrado zonas de aguas termales donde a veces se puede hasta hervir un huevo en la superficie del agua. Esto es una indicación muy importante de que la zona todavía esta volcánicamente activa y debe de ser entendida.

Existen trabajos previos sobre la historia eruptiva de la caldera de Coatepeque, sin embargo estos fueron de carácter parcial y con objetivos muy diversos. El más completo con el que se cuenta es “Los Volcanes Activos de Guatemala y El Salvador” de Helmut Meyer-Abich, que data de 1956. También se han hecho mediciones de profundidad, pero no extensivas del lago y se ha visto que está bajando de nivel, con una profundidad máxima aproximada de 135 metros, un dato obtenido en el año 1982.