IMG_3818-copiaPasadas las dos de la tarde, la lluvia empezó a caer sobre una parte de la capital, mientras doña Mercedes de Merino, su hija y sus nietecitos recorrían los pasillos de un reconocido centro comercial ubicado en San Salvador. El clima era propicio para degustar algo calientito – pensaron-, por lo que al ver un kiosco donde estaban regalando café se acercaron a probarlo.

-Y este, ¿de cuál es?, preguntó doña Mercedes mientras buscaba con la mirada el rótulo de la marca.

-Está hecho con agua del río Acelhuate, contestó la señorita de gabacha blanca que atendía.

– ¿Cómo?, dijo elevando la voz con tono de incredulidad, -¡de ahí!…no le creo.

Doña Mercedes escuchó atenta la explicación de cómo el agua fue purificada a través de un proceso y los detalles del proyecto de rescate de este río por el cual pasa todos los días. Luego le sirvieron dos vasos de café, y ella pidió otro más. Tomó el suyo y les dio a su hija y a uno de sus nietos, pero les dijo que todavía no tomaran.

Antes de dar el primer sorbo se persignó cerrando los ojos, sopló su bebida para enfriarla y la probó lentamente, tratando de identificar con su paladar cualquier sabor distinto al del café.

Al asegurarse que no sabía mal, asentó con la cabeza autorizando a su familia para probarlo.

Está rico, muy rico. Normal, como cualquier otro café, y eso que no tomo mucho. Incluso me lo voy a tomar con más confianza porque dicen que está purificada el agua, porque tal vez ni el agua que me está llegando del grifo está como esta”, dijo entre risas.

Mientras la familia Merino disfrutaba su café, José Guardado tímidamente se acercó al kiosco y preguntó por la bebida. Después de la explicación, pidió la prueba, agregando tres bolsitas de azúcar para sentirle mejor sabor.

La explicación que me han dado, la creo, aunque a mí me da miedito porque yo veo el río todos los días y que me digan que de esa agua me van a hacer un café, aunque me digan que ya es agua potable, me da miedito”, confesó antes de tomarlo.

Otra de las personas que también decidieron probar café hecho con agua del Acelhuate fue Rudy Aguilar, quien se animó porque el nombre le llamó la atención.

Ya conocemos el Acelhuate y su reputación, es demasiado excesiva. El proyecto está bien y muy bueno el café, es como otro café, uno no piensa que pueda ser hecho con agua de ahí”, dijo después de haberlo tomado.

Mario Chicas también se animó a ir por su café y lo disfrutó con la misma confianza que le inspiró el agua que le regalaron en Soyapango, en otro centro comercial donde se desarrolla esta campaña que busca mostrar que el afluente más degradado del país puede ser rescatado.

Descontaminar el río Acelhuate es el objetivo principal del Plan de Recuperación de Ríos Urbanos impulsado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y que contempla la construcción de infraestructura a lo largo del río para disminuir su degradación en un 80% en un plazo de 10 años. Entre las principales acciones está la construcción de dos plantas de tratamiento de aguas residuales. Una en el río Sumpa (Las Cañas) y otra en el río Tomayate.

Además de un plan integral de acciones de sensibilización hacia la población que contiene una parte fundamental con las comunidades aledañas al río de los municipios de San Salvador, Antiguo Cuscatlán y Santa Tecla y de complimiento ambiental de parte de las industrias ubicadas en la cuenca y que realizan descargas de vertidos en el río.

La otra vez me regalaron una botellita de agua, ya sé que no hace nada. Es una muy buena iniciativa, siempre y cuando se tomen todos los estándares de calidad”, comentó Mario el joven universitario Mario Chicas.

Al escucharlo, Mercedes Alvarado decidió probar de ese café. Sorprendida con la explicación del proceso y del proyecto, pidió para ella, su pareja y su hija. “Había visto en la calle que repartían café del Acelhuate y no lo podía creer, pensé que era una broma hasta ahorita que dije que tenía que probarlo. El agua tiene buen sabor, como cualquier otra, el café está rico. Y la campaña me parece perfecta, eso va a ayudar a la capital en mucho, porque la gente ahorita no tiene conciencia. Muchos vecinos, incluso, van a tirar la basura ahí (al río)”, contó Mercedes.

A lo lejos, Dinora Leiva convencía a su mamá, Teresa, a ir por un café. “Es que mi mamá no quería porque dice que eso nos puede hacer daño”, le dijo a la señorita de gabacha blanca, quien les brindó la misma explicación sobre el proceso de purificación y el proyecto y las animó a probarlo.

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Me parece bien, hay que rescatar los recursos naturales. El Acelhuate ha sido nombrado siempre como un río despreciable y sucio, y los ríos no merecen eso, ellos son fuentes de vida”, reflexionó Teresa Leiva luego de tomarse su café hecho con agua del Acelhuate.

Cuidar el Acelhuate desde casa

  • No botar basura ni ripio (material de construcción) en ríos o quebradas.

  • No descargar aguas grises o jabonosas (descargas de las lavadoras) en los tragantes de aguas lluvias porque terminan en los ríos y lo contaminan.

  • Evitar tirar aceite por el lavaplatos, porque termina en los ríos y contamina.

  • Evitar o reducir el uso de plástico.

  • Preferir el consumo de productos biodegradables.

  • Usar detergentes biodegradables para reducir las aguas residuales jabonosas que contaminan los ríos.

  • Sembrar árboles en las riberas de los ríos. Sirven de barrera natural y evitan la erosión hacia el río.

  • Usar abonos ecológicos. Evitar el uso de agroquímicos en los jardines porque llegan a los ríos.

  • Verificar que las aguas residuales sean tratadas antes de la descarga al río, si planea adquirir una casa.

Más detalles de la campaña “Agua del Acelhuate” en http://www.marn.gob.sv/destacadocp/acelhuate/