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La educación ambiental es fundamental para conducir al país a un nivel distinto de encuentro con el medio ambiente. Es un desafío de gran envergadura que significa transformar el comportamiento y prácticas que, a todo nivel, favorecen la degradación, la contaminación y el abuso de los recursos naturales en el país.
Revertir la severa degradación ambiental y reducir la vulnerabilidad ante el cambio climático nos exige desarrollar capacidades individuales y colectivas para enfrentar la problemática.

En tal caso, el propósito de la educación ambiental es fomentar las habilidades, destrezas, valores y conocimientos que favorezcan una cultura de respeto al medio ambiente; de esta manera, se constituye en un tema clave para impulsar y sostener los ejes propuestos en la Estrategia Nacional del Medio Ambiente.

El MARN a través de la sensibilización promueve acciones de educación no formal, participación ciudadana y diálogo con diversos actores. Estas acciones se orientan a los siguientes aspectos:

  • Difusión de la problemática ambiental: implica poner en evidencia la inseguridad hídrica del país, los factores que degradan y dificultan la recuperación de ecosistemas críticos como manglares, humedales y bosques de galería, los impactos del cambio climático y la insalubridad ambiental generalizada.
  • Generación de conciencia sobre las medidas para proteger los recursos ambientales: se busca elevar la comprensión y el significado del recurso hídrico, sobre la importancia de la biodiversidad para el bienestar social y la sostenibilidad  de las actividades económicas, así como el rescate de la diversidad biológica y cultural; además, es importante en la construcción de nuevos valores como la separación de residuos, entre otros.
  • Transformación de prácticas culturales: el objetivo es desarrollar una cultura ciudadana comprometida con el agua y la seguridad hídrica, fomentar prácticas amigables con la biodiversidad (agrícolas, de ganadería, acuicultura, pesca y turismo); impulsar medidas de producción limpia, reducción en la generación de residuos, mejoramiento de sistemas de tratamiento, manejo de aguas residuales, excretas y residuos sólidos y peligrosos.

También se trabaja en el ámbito de la educación formal, debido a que es clave incidir en el sistema educativo nacional, en sus políticas y programas a todo nivel. Por ello, en alianza estratégica con el Ministerio de Educación (MINED), y con las Instituciones de Educación Superior (IES), se desarrollan las siguientes:

  • Diseño y ajustes de programas educativos.
  • Formación especializada.
  • Capacitaciones a equipos docentes.