13465945_1190690004285616_4788753413173165846_nEste 17 de junio se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación, que busca resaltar la importancia de la cooperación inclusiva para recuperar y rehabilitar suelo degradado, combatir la desertificación, enfrentar la sequía y avanzar con ello hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La Convención de las Naciones Unidas Lucha Contra la Desertificación, establecida en 1994, reconoce que enfrentar la degradación de los suelos, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, es uno de los grandes retos para el desarrollo sustentable a nivel mundial. El Convenio busca combatir la desertificación y mitigar los efectos de la sequía, mediante la adopción y aplicación de estrategias integradas en las zonas afectadas, la rehabilitación y conservación de los suelos, para aumentar la productividad de la tierra, con el fin de mejorar las condiciones de vida y reducir la pobreza.

A nivel internacional, los líderes mundiales reconocen la necesidad de revertir la degradación de la tierra y están conscientes de que un buen manejo de las tierras provee beneficios sociales y económicos significativos. Sin embargo, esto supone un gran desafío para el desarrollo sustentable, por lo que se incorporó el objetivo 15, meta 15.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU.

El Salvador es uno de los países que afronta el problema de la degradación de tierras, y por ello, una de las acciones que realiza para afrontar este flagelo es actualizar el Programa de Acción Nacional de Lucha Contra la Desertificación y Sequía de El Salvador (PANSAL). Para este proceso se cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés) y se prevé finalizar en diciembre próximo. Con un Programa de Acción Nacional consistente con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas, así como también, establecerá las acciones que darán cumplimiento al Plan Estratégico de la Convención, definiendo metas nacionales para lograr una tasa de degradación neutral cero.

Además, El Salvador será país piloto de un programa mundial para la planificación e implementación de acciones tendientes a lograr el objetivo de “Neutralidad en la Degradación de las Tierras” (Land Degradation Neutrality- LDN), por lo que el país preparará la estrategia para alcanzar esa meta  nivel nacional. De igual forma, se apoyará a El Salvador para adoptar metas nacionales voluntarias para alcanzar la LDN.

En este sentido, el país recibirá financiamiento para preparar su estrategia LDN e incorporarla en su Plan de Acción Nacional para UNCCD, así como para desarrollar un análisis sistemático y la síntesis de los resultados de las actividades nacionales, la evaluación e identificación de lecciones aprendidas.

Todo este trabajo se enmarcará dentro del Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes (PREP), buscando la sinergia entre la conservación de la biodiversidad, adaptación al cambio climático y mejora de la productividad del suelo y lucha sequía.