Declaración de El Salvador en el Segmento de Alto Nivel de la COP24 en Katowice


Señor presidente, excelencias, distinguidos delegados

En primer lugar, quisiéramos expresar nuestra gratitud al Gobierno y pueblo de Polonia y la ciudad de Katowice, por la excelente organización de esta Conferencia de las Partes, y por la magnífica hospitalidad con que hemos sido recibidos.

En estas decisivas horas en que debatimos sobre las reglas de aplicación del Acuerdo de París, y en las que en el dialogo de Talanoa, nos hemos animado y exhortado mutuamente a aumentar nuestra ambición en NDCs (las Contribuciones Nacionalmente Determinadas). Es importante que mantengamos ese mismo espíritu de Talanoa, con consistencia y consecuencia en todos los eventos y salones de esta COP (Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático) en los que nuestros delegados ponen en práctica nuestro compromiso con el clima global y con la causa de los más vulnerables. La ambición, el compromiso y el sentido de justicia también deben mostrarse y practicarse en el tipo de reglas con que queremos impulsar y aplicar el Acuerdo de París.

Acogemos con beneplácito las declaraciones de compromiso de nuevas aportaciones de financiamiento climático que durante estos días han realizado algunos países desarrollados, incluyendo algunas destinadas al Fondo Verde del Clima. Es un signo alentador que sabemos reconocer y agradecer. Pero en los salones en que negociamos las reglas del Acuerdo de Paris, la apuesta es por darle institucionalidad, certidumbre y sostenibilidad a nuestras acciones a largo plazo, única forma de vencer en la lucha contra el cambio climático.

La efectiva, equitativa y justa ambición en el Acuerdo de Paris se viste de reglas, y si esas reglas no ofrecen garantías de información relevante, transparente y suficiente, incluyendo de manera especial la de transferencia de financiamiento, habrá sido estéril mucho del esfuerzo dedicado al diálogo de Talanoa; y sobre todo, será dudoso el éxito y el sentido por el cuál adoptamos este Acuerdo.

En estos salones también hemos escuchado repetidamente sobre los alarmantes hallazgos del Informe Especial del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) sobre el aumento de 1.5 grados de temperatura. Una tragedia anunciada para quienes ya hemos sufrido los devastadores impactos del cambio climático cuando todavía debemos asistir al inevitable aumento de medio grado más de temperatura.

Nosotros en El Salvador y en Centroamérica lo sabemos bien. Ya en el Quinto Informe de Evaluación del IPCC, -y es bueno que no nos olvidemos de los pasados informes-, el istmo centroamericano fue caracterizado como la región tropical más sensible al cambio climático. De modo que los efectos e impactos de cambio climático previstos para las regiones tropicales en el Informe Especial del 1.5, serán experimentados con particular intensidad y destructividad en Centroamérica.

Por ello es esencial que todos asumamos el liderazgo que corresponde a nuestras circunstancias, a nuestros deberes y responsabilidades. En El Salvador hemos incluido entre nuestras NDC la restauración y el fomento de resiliencia de la mitad de nuestro territorio, y el 85% de esa meta la estamos implementando con nuestros propios recursos.

Señor presidente, quizá el esfuerzo que nos hemos propuesto no sea sostenible, sobre todo teniendo en cuenta que en los últimos 9 años venimos perdiendo casi el 1% de nuestro producto interno bruto por impactos asociados al cambio climático, por eventos extremos que vienen rompiendo nuestros récords históricos, sea por lluvias intensas e inundaciones o por sequías. Pero es nuestro deber ineludible adaptar y preparar al país y a nuestra población para esa fatalidad de medio grado más de temperatura media global.

En nuestro empeño por asumir el liderazgo que nos corresponde, hemos querido también elevar a escala global los beneficios de esa restauración de ecosistemas y paisajes, que conlleva un enorme potencial de secuestro de carbono que, según el Informe Especial del IPCC, es recurso esencial para asegurar que no excedemos el límite de 1.5 grados. Para ello mi país está promoviendo en distintos escenarios la proclamación por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas de la Década de la Restauración de Ecosistemas 2021 – 2030. Les pedimos y contamos también con su apoyo para esto.

Señor presidente, esperamos que otros países con medios mucho mayores que los nuestros también se mantengan fieles al liderazgo al que se comprometieron en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y en el Acuerdo de París; y que sobre todo se mantengan fieles a la más genuina solidaridad y caridad humana.

Señor presidente, puede contar con todo el apoyo de El Salvador para el éxito de esta COP y durante toda su gestión al frente de esta lucha contra el cambio climático.

Muchas gracias.


12 diciembre, 2018