Áreas Naturales Protegidas vitales para la restauración y protección de los ecosistemas


Para el MARN las Áreas Naturales Protegidas retoman importancia como lugares estratégicos para la restauración y protección de los ecosistemas. En total el país cuenta con 74 sitios con declaratoria, lo que equivale a más de  47 mil  hectáreas.

Para el MARN las Áreas Naturales Protegidas retoman importancia como lugares estratégicos para la restauración y protección de los ecosistemas. En total el país cuenta con 74 sitios con declaratoria, lo que equivale a más de  47 mil  hectáreas.

San Salvador, Mayo de 2013. Las Áreas Naturales Protegidas de nuestro país además de ser  sinónimo de belleza natural, son el hábitat de diferentes especies de flora y fauna silvestre, es decir, nuestra diversidad biológica. Precisamente es ahí donde se conjuga la relación naturaleza y ser humano.

Sus parajes son hábitat por excelencia para especies en peligro de extinción, son fuente de recarga hídrica, protectoras del suelo y reguladoras del clima.

Para la protección de estos sitios actualmente el MARN cuenta con 147 guardarecursos  quienes dan cobertura territorial. Con el apoyo de los guardarecursos y el personal técnico se trabaja  para incluir a las comunidades en la ejecución de diversas acciones para el manejo y aprovechamiento sostenible, que aumente  el bienestar social y promueva el desarrollo económico en armonía con el medio ambiente.

Por ello se ha integrado personas de estas comunidades dentro de la Unidad de Guardarecursos.

El MARN busca transmitir a la población que vive en la zona de amortiguamiento, un conjunto de conocimientos prácticos sobre el manejo sostenible de los recursos naturales, a fin de garantizar  la provisión de bienes y servicios y que las personas se conviertan en aliados estratégicos en la protección y conservación de los recursos naturales del área.

 Áreas Naturales Protegidas vitales para la restauración y protección de los ecosistemas

Para el mantenimiento de las Áreas Naturales Protegidas se necesita del involucramiento de las comunidades, los gobiernos locales, propietarios privados ubicados en la zona de amortiguamiento y de influencia, entre otros actores, para  contribuir a la creación de la cultura ambiental e identidad territorial de sus habitantes, lo cual los haga partícipes  en procesos que conlleven a múltiples beneficios económicos, sociales y ambientales con el fin de garantizar la conservación de los ecosistemas.

El MARN realiza cambios sustanciales en el modelo de gestión de las ANP, y parte de esa visión es el desarrollo de planes que fortalezcan la cultura ambiental de la población y su inclusión en el manejo y aprovechamiento de estas áreas, sin dejar de lado la preservación de los recursos naturales.


15 mayo, 2013