La construcción de sistemas para aguas grises, el mejoramiento de un módulo de lavaderos de uso comunitario con sistema de bombeo, obras de conservación de suelo, baños, instalación de depósitos para basura y rótulos informativos son algunas de las acciones que ya se están desarrollando en el Área Natural Protegida Laguna El Jocotal.

San Salvador, 15 de febrero de 2016. Las aguas grises de las viviendas del caserío El Borbollón, ubicadas a la orilla de la Laguna El Jocotal, ya no se mezclan con el espejo de agua. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ya puso en marcha un ambicioso plan que contempla la ejecución de proyectos de agua y saneamiento ambiental que beneficiarán  a 750 familias de la zona.

El proyecto contempla varias acciones. Ya se construyeron 25 sistemas de tratamiento de aguas grises para las viviendas más próximas a la laguna, lo que impide que las aguas jabonosas contaminen a este importante recurso hídrico.

Cada sistema consiste en una trampa de grasas, en donde se acumulan las aguas grises de cada vivienda  para luego filtrarlas en un pozo de absorción.

Este proyecto no solo favorece las condiciones de la laguna, mejora significativamente las condiciones de higiene y salubridad de los habitantes, ya que los sistemas de tratamiento evitan que las aguas servidas se acumulen frente a sus viviendas produciendo malos olores y proliferación de vectores.  Ahora las calles de esta comunidad lucen secas y limpias.

Sumado a ello, 10 basureros y 12 rótulos con contenido educativo e informativo han sido colocados en lugares estratégicos del Área Natural Protegida seleccionados en consenso con la comunidad.

Estas acciones son solo el principio del proyecto “Servicios para la gestión y conservación del recurso hídrico de la sub cuenca El Jocotal, municipios El Tránsito y San Miguel” que ejecuta el MARN a través del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento de España con una inversión total de $350 mil.

Este también incluye mejorar las condiciones de saneamiento en el área de influencia del proyecto; incentivar prácticas agroforestales y de conservación de suelos y agua entre la población beneficiada con el proyecto; y un plan de capacitación, sensibilización y fortalecimiento de las capacidades de las familias que habitan en los cantones Calle Nueva, El Borbollón, y El Brazo.

Sonia de Pereira, presidenta de la ADESCO El Jocotal, está convencida que con este proyecto muchos aspectos de la comunidad van a mejorar. “Recibimos este proyecto con mucha alegría sabiendo que va mejorar nuestra calidad de vida. Y por eso todas las organizaciones de la comunidad estamos involucradas para trabajar junto con el MARN en coordinación con la alcaldía y las demás entidades que se involucren”, dice.

Para esta lideresa con más de 20 años de experiencia en las comunidades, contar con este apoyo es de suma importancia para cuidar la laguna. “Seremos 750 las familias directamente beneficiadas, y quizá más de 3 mil familias, por los que vienen a lavar y a traer agua a la laguna”, detalla con entusiasmo de Pereira.

Lavaderos comunitarios y más

Y es que el proyecto incluye la restauración y modificación del módulo de lavaderos de uso comunitario y su sistema de bombeo, además de agregar un sanitario de uso público en el caserío El Borbollón, ya que en la actualidad aún hay familias que prefieren lavar ropa o bañarse con jabón y champú dentro de la laguna propiciando su contaminación. 

“Lo de la lavandería viene a ayudar a no contaminar más la laguna, sabemos que eso le hace daño por la legía, el jabón, los detergentes. También habrá mejores condiciones para el turista con los baños, los basureros y los rótulos”, comenta de Pereira. 

La misma opinión comparte José Roberto Moreira, un habitante de la comunidad por más de 50 años y beneficiario del proyecto con el sistema de tratamiento aguas grises. “Este proyecto está magnífico, da una buena impresión. Si queremos tener algo lindo para que el turista venga debemos de ser un poco higiénicos”, dice. 

Este artesano de redes para la pesca vive a orillas de la laguna y ve con alegría la colocación de rótulos educativos e informativos, a pesar de que él no sabe leer. Pero considera más importante resolver el problema del azolvamiento, algo que el proyecto está por iniciar. 

Como parte de las obras de conservación de suelo y agua se incluirá la rehabilitación y ampliación de muro gavionado en la ribera nororiental de la laguna El Jocotal. Además de incentivar prácticas agroforestales como el establecimiento de barreras vivas, acequias de infiltración, barreras muertas y siembra de árboles, con la finalidad de disminuir el ingreso de sedimentos desde la parte alta de la subcuenca debidas a la erosión de los terrenos. 

Rudis López, pescador y habitante del caserío El Borbollón, está consciente de cómo deben cuidar su comunidad gracias las capacitaciones que reciben sobre temas como saneamiento ambiental y protección del recurso hídrico, entre otros que se dan para sensibilizar y fortalecer las capacidades para garantizar la sostenibilidad de las acciones ejecutadas en el marco del proyecto. 

“Teníamos problemas serios con las aguas grises, porque iban a dar a la calle. Me parece que por ser Área Natural Protegida, el turista quiere venir y así ven que la comunidad está en buenas condiciones y que se preocupa por mantener bonito el lugar”, comenta López convencido de lo trascendental del proyecto para conservar los recursos con los cuales sostiene a su familia. 

El Proyecto de “Servicios para la gestión y conservación del recurso hídrico de la sub cuenca El Jocotal”, que inició en noviembre pasado y finalizará en enero de 2017, dará como otro de sus resultados un estudio de factibilidad y diseño de una propuesta de solución al problema de vertidos de aguas residuales en el cantón El Borbollón y la caracterización biofísica, socioeconómica y ambiental de la laguna en las comunidades aledañas, y elaboración de una línea base enfocada a la conservación de esta laguna. 

El Jocotal es uno de los siete sitios Ramsar que posee el Salvador, además del Complejo Bahía de Jiquilisco, el Embalse Cerrón Grande, la Laguna de Olomega, el Complejo Güija, el Complejo Barra de Santiago y el Complejo Jaltepeque. El área total de los sitios Ramsar es de 207,387 hectáreas, la cual cubre aproximadamente el 10% del territorio salvadoreño.